Un llamado a recordar
Recopilación
[The Call to Remember]
Prefiero recordar las hazañas del Señor, traer a la memoria Sus milagros de antaño. Meditaré en todas Tus proezas; evocaré Tus obras poderosas. Salmo 77:11–12
He observado que uno de los grandes temas en la Biblia es lo importante que es recordar. En las Escrituras, Dios pide a Su pueblo que recuerde Su bondad.
En el libro de Levítico, Dios designó semanal y anualmente ritmos de conmemoración para el pueblo de Israel. Por ejemplo, el día de reposo era un ritmo semanal para recordar que Dios descansó en el séptimo día. La Pascua fue un ritmo anual para recordar que Dios libró a los israelitas de Egipto. […]
En los Salmos, David y otros escritores meditaron en las obras y maravillas de Dios. Pidieron al lector que recordara la fidelidad de Dios en el pasado y que hiciera hincapié en Su bondad. Muy conmovedoramente, en la Última Cena, Jesús invitó a Sus seguidores a tomar el pan y la copa en memoria de Él.
Resulta claro que Dios pide a Sus seguidores que sean personas marcadas por el recuerdo. Recordar la bondad de Dios tiene un gran poder.
Los israelitas repetidas veces olvidaron al Señor y Su bondad hacia ellos. Pasaron por ciclos de temporadas de fiel recuerdo y temporadas de olvido. Cuando olvidaron a Dios, se volvieron cautivos de la idolatría y la opresión.
Ah, veo mi propio corazón reflejado en la historia de Israel. Olvido muy rápidamente todo lo que Dios ha hecho por mí. […] He notado que soy muy vulnerable a la ansiedad cuando centro mi atención en la desilusión y el dolor. […]
Sin embargo, lo opuesto sucede cuando hago hincapié en la bondad de Dios en mi vida. Miro la manera en que Él me ha guiado y me ha sustentado desde el día en que nací. Recuerdo las temporadas difíciles en las que Él me sacó adelante y el crecimiento que Él ha traído a mi corazón. Me llaman la atención las relaciones profundas y significativas que Él me ha dado en diferentes épocas de mi vida. Sobre todo, recuerdo la forma en que Él me ha amado incondicionalmente y ha perdonado mis pecados. […]
Al final de cada día, me gusta hacer balance de la jornada y pedir a Dios que me revele Su bondad y gracia. Esto puede incluir momentos, muy breves, como por ejemplo la gracia para enfrentar una conversación difícil, la energía cuando me sentí débil, o la mañana bella y brumosa mientras conducía hacia el trabajo. Buscar las huellas de Dios en las pequeñas cosas me permite ver los patrones más amplios de Su bondad en mi vida.
Más o menos anualmente, leo de nuevo mis diarios. Cada vez me sorprende la forma en que Dios ha sido tan fiel en mi vida. Recuerdo las veces en que me sentí perdida y con miedo. Sin embargo, Dios obraba de formas que en ese momento yo no podía ver. Me llama la atención la manera en que Dios repetidamente se sirvió de situaciones dolorosas para llevarme a una mayor intimidad con Él. […]
Incluso en los momentos más difíciles, Dios me invita a redefinir mi perspectiva. Me invita a recordar quién es Él y lo que ha hecho. No quiero olvidarlo nunca. Hannah1
Recordar quiénes somos y a quién pertenecemos
En el Antiguo Testamento, había constantes recordatorios de que no hay que olvidar.
Deuteronomio 8:2 nos dice: «Recuerda que durante cuarenta años el Señor tu Dios te llevó por todo el camino del desierto, para humillarte y ponerte a prueba. Así llegaría a conocer lo que había en tu corazón y vería si cumplirías o no Sus mandamientos». Eclesiastés 12:1 dice: «Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud, antes de que lleguen los días malos y vengan los años en que digas: “No encuentro en ellos placer alguno”». Y el Salmo 77:11 dice: «Prefiero recordar las hazañas del Señor, traer a la memoria Sus milagros de antaño». […]
Dios dice: «Recuerda». Debemos recordar quiénes somos y a quién pertenecemos. ¿Por qué tenemos que recordar? No para volver atrás y pensar de manera nostálgica: «Recuerdo cuando todo solía estar bien». Rememorar nos trae a la mente todas las maravillas por las que deberíamos estar agradecidos y lo que Dios ya ha hecho por nosotros. Además, recordar debería inspirar en nosotros confianza en que Dios continuamente actuará en nuestro favor y que «dispone todas las cosas para el bien de quienes lo aman, los que han sido llamados de acuerdo con Su propósito» (Romanos 8:28).
Podríamos dedicar un momento a recordar y tal vez tomar bolígrafo y papel y anotar dónde Dios nos ha encontrado y dónde Él nos encuentra. Luego, podemos abrir a Dios todo aspecto de nuestra vida y someternos a Él, a donde Él quiera llevarnos. […]
Los creyentes debemos poner nuestro corazón y mente en las cosas de arriba, recordando que al recibir a Jesús en nuestra vida, hacemos morir nuestra vida y ahora vivimos para Cristo (Colosenses 3:1–3). Que podamos vivir en la plenitud de Jesucristo, recordando que Él es nuestra vida y que algún día también nosotros apareceremos con Él en gloria (Colosenses 3:4). Living Truth2
Recordemos el factor Dios
Hay momentos en la vida en que nos sentimos abrumados por circunstancias adversas. Todo parece conspirar contra nuestra estabilidad y felicidad. Nos vemos sitiados por apuros económicos, contrariedades de todo tipo, trastornos de salud. Nos desarmamos, nos desconcertamos. Llegamos a dudar de la providencia divina.
Si bien en esos momentos las circunstancias parecen inapelables, estas no debieran ser el factor determinante; la cuestión de fondo es más bien a quién recurrimos. El secreto para remontarnos a las circunstancias está a nuestro alcance, y es contar con el factor Dios. Pedir a Dios que intervenga.
«Para los hombres es imposible, pero no para Dios, porque todas las cosas son posibles para Dios» (Marcos 10:27), dijo Jesús a Sus discípulos. ¡El factor Dios —Su omnipotencia y supremacía— puede alterar todo el panorama! Cuando se aplica el factor Dios, lo imposible nos resulta factible, ya que la fe en Dios y en Sus promesas anula toda imposibilidad.
Recordemos que Dios es dueño de toda situación, el Dios de los milagros, el Dios de las circunstancias inverosímiles, el Dios de las imposibilidades. Es el Dios que camina con nosotros a través de todo valle de sombras. No se trata de ser irresponsables o poco realistas, sino de aplicar la fe a nuestra realidad y ver al Todopoderoso obrar todo para nuestro bien (Romanos 8:28). Gabriel y Sally García
Constante llamado a recordar
«Hagan esto en memoria de Mí» Lucas 22:19
El llamado a recordar no es decir sencillamente «no olvides lo que ha sucedido»; es un llamado a recordar que no se ha agotado el poder de Dios que resucitó a Jesús, ni se agotará. Todo lo que Dios hizo en la cruz continúa con el poder que está disponible para nosotros en un espectro de posibilidades que está ampliándose constantemente. Eso es lo que Él no quiere que olvidemos: que lo que se inició en la cruz continúa hasta ahora. […]
Necesitamos recordar la esperanza, pues el Señor nos pide que levantemos la mirada hacia Él. No permitas que te amargue la sociedad ni lo que te presiona. Una y otra vez, Jesús te mostrará Su amor donde estés. Sobre todo, necesitamos recordar a Jesús.
Jesús vive. Juan se encontraba en la diminuta isla de Patmos, sin poder hacer nada con respecto a su futuro, cuando Jesús se le apareció y le dijo: «Estuve muerto, pero ahora vivo por los siglos de los siglos, y tengo las llaves de la muerte y del infierno» (Apocalipsis 1:18). ¡Aleluya! No hay nada que Él no pueda abrir. Él está vivo.
Él está activo. Hebreos 7:25 dice que Jesús sigue intercediendo siempre por nosotros. Jesús ora por ti y por mí ahora mismo.
Él está a nuestro lado. Aquel día en el camino a Emaús, los discípulos pensaban que en Jerusalén, la ciudad detrás de ellos, se había acabado toda esperanza. Que su esperanza de un Mesías había subido a las nubes en un día tormentoso en el Calvario, y que ahora, Su sepulcro había sido robado. Se preguntaban cuál es la esperanza del futuro. Entonces un Extraño se les unió en el camino; y poco después, descubrieron que el que venía junto a ellos, cuando pensaban que habían sido aniquilados, era el Salvador resucitado.
Él sigue adelante. Filipenses 1:6 dice: «Dios, quien comenzó la buena obra en ustedes, la continuará hasta que quede completamente terminada el día que Cristo Jesús vuelva». Recordemos esas cosas. Jack Hayford3
Publicado en Áncora en abril de 2026.
1 Hannah, The Power of Remembrance, Grace to Be Imperfect (blog), 9 de noviembre de 2019, https://gracetobeimperfect.wordpress.com/2019/11/09/the-power-of-remembrance
2 Remember, Living Truth (devocional).
3 Jack Hayford, The Constant Call to Remember, Jack Hayford Ministries, https://www.jackhayford.org/teaching/articles/the-constant-call-to-remember
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