El tapiz de tu vida
Palabras de Jesús
[The Tapestry of Your Life]
Pues somos la obra maestra de Dios. Él nos creó de nuevo en Cristo Jesús, a fin de que hagamos las cosas buenas que preparó para nosotros tiempo atrás. Efesios 2:10
Todo lo que experimentas en la vida, los momentos de regocijo y los de pesar, todo lo que inviertas en Mi reino y para dar Mi amor a otros, se asemeja a un hilo de un tapiz. A medida que recorres las diferentes etapas de la vida, los hilos oscuros y los claros se entretejen de forma que para ti no siempre es visible a fin de crear Mi obra maestra: tú.
El tapiz de tu vida —con sus muchos colores y épocas— es bello a Mis ojos. Todo lo eterno: el amor que entregaste y recibiste, las vidas que se enriquecieron gracias a ti, son los hilos que brillan intensamente.
Las hebras oscuras son las dificultades y desencantos, las pruebas y las lágrimas, las tragedias y las pérdidas. Esas hebras proporcionan el fondo para que los hilos brillantes destaquen más hasta ese día perfecto (Proverbios 4:18).
El tapiz de tu vida es único, pues eres Mi creación única, creada en Mí para llevar a cabo Mis buenos planes y propósitos tanto en tu vida como en la de otros.
Vasos de barro
Porque Dios […] hizo brillar Su luz en nuestro corazón para que conociéramos la gloria de Dios que resplandece en el rostro de Jesucristo. Pero tenemos este tesoro en vasijas de barro para que se vea que tan sublime poder viene de Dios y no de nosotros. 2 Corintios 4:6,7
He hecho que Mi luz resplandezca en tu corazón y que Mi Espíritu habite en tu interior e irradie hacia el exterior para influir en la vida de tu familia, amigos, compañeros de trabajo y aquellos que encuentres a diario. Tu vasija humana, frágil, exteriormente decae con el tiempo, pero tu ser interior se renueva de día en día y se transforma por Mi Espíritu (2 Corintios 4:16).
He llamado a los Míos de todas las profesiones y condiciones sociales. A menudo obro a través de los que no poseen ninguna grandeza ni fuerzas propias, a fin de poner de manifiesto Mi poder (1 Corintios 1:26–29). Todos los que permiten que Mi luz brille delante de los demás y llevan a cabo buenas obras en Mi nombre, lo hacen por medio de Mi poder. A medida que Yo soy levantado, obro por medio de ti para atraer a la gente a Mí (Mateo 5:16; Juan 12:32).
En el mundo se promueve que las personas sean fuertes, autosuficientes y seguras de sí mismas. Sin embargo, los que serán grandes en Mi reino transitarán por la senda de la humildad y la dependencia de Mí. Su vida estará llena de los frutos de Mi Espíritu: amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, mansedumbre y fe (Gálatas 5:22,23).
Mi perla de gran valor
Se parece el reino de los cielos a un comerciante que andaba buscando perlas finas. Cuando encontró una de gran valor, fue y vendió todo lo que tenía y la compró. Mateo 13:45,46
La creación de una perla es un proceso intrincado. Cuando un granito de arena se mete en una ostra, la incomoda y luego la ostra lo cubre con sucesivas capas de nácar; y así, poco a poco, el granito de arena se convierte en una perla.
En Mi reino abundan las perlas preciosas, por las que entregué Mi vida. Las épocas de pruebas, dificultades y desafíos que enfrentas en esta vida serán más valiosas a Mis ojos si confías en Mí, en que obraré por medio de ellas.
Las épocas de dificultades te dejan enseñanzas que no podrías aprender de ninguna otra manera, y aumenta tu paciencia, entereza, fe, perseverancia, compasión por otros y mucho más (Romanos 5:3,4). Así pues, considera un gozo cuando pases por dificultades o una etapa difícil de la vida. Confía en que es parte del proceso de un aumento en tu fe, de modo que puedas tener madurez y plenitud y que no te falte nada (Santiago 1:2–4).
¿Que no tienes nada que ofrecer?
Dios puede hacer que toda gracia abunde para ustedes, a fin de que teniendo siempre todo lo suficiente en todas las cosas, abunden para toda buena obra. […] Ustedes serán enriquecidos en todo para toda liberalidad. 2 Corintios 9:8,11
Cuando te preguntes qué puedes ofrecer a otros, recuerda que Yo te he pedido que ames a los demás y que des de ti mismo. Incluso si te parece que eres incapaz, recuerda que Mi Espíritu obra en ti para cumplir Mis buenos propósitos (Filipenses 2:13). Has sido llamado a ser emisario de esperanza a las personas que pongo en tu vida. Cada persona que encuentres en un día tiene carencias. Todo el mundo tiene problemas y tú podrías ser quien satisfaga la necesidad de alguien o quien lo ayude a resolver algún problema y le manifieste Mi amor.
Podrías ser quien le diga palabras de ánimo y esperanza para sacarlo de una depresión. Tu sonrisa podría recordarle que es una persona que se toma en cuenta y es valorada, y que el sol brillará de nuevo en su vida. Tus palabras que indiquen a esa persona que por medio de la salvación tiene esperanza eterna en Mí, podrían devolverle las ganas de vivir y acercarla a Mí.
Tu amistad puede llenar el vacío que hay en su vida y llevarla un paso más cerca de Mí, a medida que entienda Mi amor incondicional a través de tu generosidad desinteresada y preocupación por él o ella. Tu fe podría ser la chispa que reavive la fe de los que estén cansándose y que estén perdiendo la esperanza. Tu bondad, compasión e interés podría ser la respuesta a sus oraciones. Nunca subestimes el poder de Mi amor y Mi Espíritu que obra en ti y por medio de ti para influir en la vida de los demás.
Nunca estás a solas
Mi Dios les dará a ustedes todo lo que les falte, conforme a las gloriosas riquezas que tiene en Cristo Jesús. Filipenses 4:19
Siempre estoy contigo. Mi presencia te rodea. Voy delante de ti y nunca te dejaré ni te desampararé (Deuteronomio 31:8). Incluso en las veces en que no sientes Mi cercanía o Mi presencia, estoy tan cerca de ti y te quiero tanto como siempre. En todo tiempo puedes presentarme tus inquietudes, traerme tus cargas en oración y hallar el descanso para tu alma que he prometido (Mateo 11:28–30).
Obro en tu vida por medio de lo que experimentas a fin de ayudarte a que te acerques a Mí y entiendas tu profunda necesidad de Mí. Si no enfrentaras dificultades, no aumentaría tu fe y no aprenderías a confiar en Mí y en Mis promesas que te he dado en Mi Palabra. En tus momentos de dificultad aprendes a buscarme de todo corazón, y ese es el lugar donde me encuentras (Jeremías 29:13).
Recuerda que siempre estoy contigo. Soy tu buen pastor que está contigo en los valles más oscuros de la vida, guiándote y restaurando tu alma (Salmo 23:1–4), porque te amo. Así pues, preséntame todas tus inquietudes. Permite que cargue todas tus preocupaciones, angustias y pesos, mientras hallas descanso en Mí.
Ven a Mí. Cuéntame todos tus problemas. Deja que te consuele y te guíe. Que Mi Palabra te aporte la paz, esperanza y sabiduría que buscas. En Mí encontrarás todo lo que necesitas (Salmo 23:1). Recuerda que he prometido que todas las cosas redundan en bien para quienes me aman (Romanos 8:28). Confía en que algún día verás que obré en todo y por medio de todo lo que enfrentaste en la vida a fin de que se cumplieran Mis buenos propósitos.
Publicado por primera vez en 2010. Adaptado y publicado de nuevo en mayo de 2026.
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