Vivir para la eternidad
John Lennox
Dios nos ha confiado Su poder, nos ha escogido para Su gloria, y nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, «para que por ellas lleguen a ser partícipes de la naturaleza divina, puesto que han huido de la corrupción que hay en el mundo por causa de los malos deseos. Por eso, deben esforzarse por añadir virtud a su fe, conocimiento a su virtud, dominio propio al conocimiento, paciencia al dominio propio y piedad a la paciencia»[1].
¿Por qué? ¿Qué sentido tiene esforzarse? Damas y caballeros, la diferencia entre quienes se esfuerzan y quienes no lo hacen se hará patente por toda la eternidad.
(Charla de 41 minutos de duración. En inglés.)
[1] 2 Pedro 1:4-6 (Reina-Valera contemporánea)
Artículos recientes
- Resiliencia en el otoño de la vida
- Boda y vino
- Se recibió gratuitamente y así se entregó
- Sin lluvia no hay arco iris
- El regalo de esperar a Dios
- Dar el reconocimiento a quien realmente le corresponde
- Camina en paz
- La naturaleza de Dios: Benignidad
- Lo que aprendí al enfrentar la muerte
- Revístanse de mansedumbre