Resiliencia en el otoño de la vida
Palabras de Jesús
[Resilience in the Autumn of Life]
Todo esto es por el bien de ustedes, para que la gracia que está alcanzando a más y más personas haga abundar la acción de gracias para la gloria de Dios. Por tanto, no nos desanimamos. Al contrario, aunque por fuera nos vamos desgastando, por dentro nos vamos renovando día tras día. 2 Corintios 4:15,16
En la vida todos enfrentan momentos y temporadas de dificultades y desafíos y esa dinámica no cambia al envejecer. La mayoría de los problemas o dificultades que afrontas en tu juventud se quedan atrás al envejecer y con frecuencia en su lugar aparecen otros.
Cuando eras más joven, tal vez te parecía que resultaba más fácil hacer frente a los desafíos de la vida, y cambiar y adaptarte a las circunstancias. En cierto modo, entonces tenías más energías y resistencia. En cambio al envejecer, en muchos casos descubres que no te alcanzan los recursos. Eso te lleva a que te acerques más a Mí y a que aumente tu dependencia de Mí.
Cuando experimentes debilidad, tengas dolores o molestias, dirige tu corazón hacia Mí en oración. Cuando te sientas desmoralizado o contrariado, si te sientes confundido o te invade el temor, pon tu mano en la Mía. Encomiéndame tus inquietudes, y mantén en Mí tus pensamientos, y Yo te concederé Mi paz perfecta (Isaías 26:3).
Gracia suficiente
Y Él me ha dicho: «Te basta Mi gracia, pues Mi poder se perfecciona en la debilidad». Por tanto, con muchísimo gusto me gloriaré más bien en mis debilidades, para que el poder de Cristo more en mí. […] Porque cuando soy débil, entonces soy fuerte. 2 Corintios 12:9,10
Cuando alguien es fuerte, saludable y muy dotado por naturaleza, los demás tienden a centrarse en esa persona. En cambio, cuando los débiles o los sufren un trastorno físico ponen toda su confianza en Mí, Mi poder puede destacar a través de la debilidad de ellos.
Mientras más aprendes a depender de Mí, más te das cuenta de que conmigo basta y que Mi gracia es suficiente para ti. Y al ver eso los demás, aprenden a poner su confianza en Mí. Cuando eres débil, puedes ser fuerte, porque Mi fortaleza se perfecciona en tu debilidad.
Cuando te sientas débil, enfermo o desanimado porque no puedes hacer todo lo antes hacías, recuerda que Yo soy tu ayudador en todo momento de dificultad (Salmo 46:1). Recuerda que Mi fortaleza, gracia, paz y gozo son tu fortaleza. Tal vez desconozcas lo que depara el futuro, pero me conoces a Mí, tengo en Mis manos todos tus mañanas. Yo soy tu amigo y cuidaré de ti en todo lo que enfrentes y te llevaré a salvo a casa.
Nuestro consolador
Él nos consuela en todas nuestras dificultades para que nosotros podamos consolar a otros. Cuando otros pasen por dificultades, podremos ofrecerles el mismo consuelo que Dios nos ha dado a nosotros. Pues, cuanto más sufrimos por Cristo, tanto más Dios nos colmará de su consuelo por medio de Cristo. 2 Corintios 1:4,5
La vida puede ser una lucha, pero recuerda Mi promesa de que «nunca te dejaré ni te desampararé» (Hebreos 13:5). «Yo estoy con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo» (Mateo 28:20). Veo tus luchas y oigo tus gritos de auxilio. Cuando te sientes completamente a solas, estoy a tu lado.
A lo largo de tu vida, en muchas ocasiones tuviste que llevar cargas que te parecían montañas inamovibles. En esos momentos aprendiste a confiar en Mí; y esas cargas te acercaron más a Mí. Cuando hayas encontrado la paz que solamente Yo puedo dar en medio de los problemas y obstáculos, podrás convertirte en un instrumento de Mi amor para consolar a otros.
En el mundo hay mucho que puede parecer injusto, desconsiderado, o incluso malo. Sin embargo, cuando lo miras a través de Mi promesa de que todas las cosas redundan en bien para los que me aman, puedes confiar en que sacaré algo bueno de cada pesar, problema o temor que enfrentes. Te amo, y siempre te amaré. Ocupas en Mi corazón un lugar importante que nadie más podría ocupar.
Cuida de tu templo
¿Acaso no saben que su cuerpo es templo del Espíritu Santo, quien está en ustedes y al que han recibido de parte de Dios? Ustedes no son sus propios dueños; fueron comprados por un precio. Por tanto, glorifiquen con su cuerpo a Dios. 1 Corintios 6:19,20
A medida que envejeces es natural experimentar cambios en tu fuerza física y habilidades. No te resistas a los cambios que se producen en esta etapa; más bien acéptalos y aprende a disfrutar de tu nuevo estilo de vida. Resistiéndote no haces más que estresarte y perjudicar tu salud, y disminuye tu felicidad.
Desarrolla alguna actividad, pero no trates de hacer más de lo que eres capaz y no te exijas más allá de tus capacidades físicas. Deja que los demás hagan el trabajo pesado. Sé que no resulta fácil después que te has acostumbrado a ser fuerte, independiente y activo. Es difícil quedarse en un segundo plano, pero es necesario hacerlo en algún momento.
Procura hacer ejercicio todos los días, preferiblemente al aire libre. El ejercicio te ayudará a mantenerte en forma y a dormir mejor. En general te dará energías; puede levantar el espíritu y mejorar tu estado general de salud. Haz todo lo posible para cuidar de tu cuerpo y encomiéndame tu salud, y luego confía en que Yo me haré cargo de lo demás.
Amigos para siempre
No dejen que el corazón se les llene de angustia; confíen en Dios y confíen también en Mí. En el hogar de Mi Padre, hay lugar más que suficiente. Si no fuera así, ¿acaso les habría dicho que voy a prepararles un lugar? Juan 14:1,2
Algunos de tus mejores amigos y seres queridos —junto a quienes viviste muchos años felices—, han pasado a mejor vida antes que tú. Sé lo penoso que resulta no tenerlos contigo. Cuando estés triste o desanimado porque los echas de menos, recuerda que ahora deben estar experimentando alegría. Dejaron atrás afanes y preocupaciones y se encuentran en un sitio mejor.
Cada vez que piensas en esos seres queridos que ya no están contigo, te das cuenta de lo privilegiado que fuiste al haberlos conocido y haber contado con su amistad y compañía. Esa relación estrecha que tenías con ellos fue un obsequio Mío.
No te dejaré sin consuelo. Enjugaré tus lágrimas el día en que nos encontremos cara a cara y te unas de nuevo con tus seres queridos que se te han adelantado. Dentro de poco, tus seres queridos y tú estarán juntos de nuevo y vivirás eternamente en el bello hogar que he preparado para ti.
Seré todo esto
Cuando te canses, seré tu reposo (Mateo 11:28).
Cuando te rodee la oscuridad, seré tu luz (Juan 8:12).
Cuando sientas hambre, soy tu pan de vida (Juan 6:51).
Cuando tengas miedo, Mi Paz será tu amparo (Juan 14:27).
Seré todo eso para ti, pues me perteneces.
Cuando te embargue la soledad, seré tu amigo (Juan 15:14,15).
Cuando te asalten dudas, seré tu fuente de fe y valor (Salmo 27:14).
Cuando te agotes, seré tu fortaleza (Salmo 46:1).
Cuando te sientas impotente, seré tu intercesor (Romanos 8:34).
Seré todo eso para ti, debido al amor inagotable que tengo por ti.
Publicado por primera vez en 2008. Adaptado y publicado de nuevo en julio de 2026.
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