Cualquier otro camino conduce a la muerte: la razón por la que compartimos a Cristo
Greg Morse
Algunos, y me incluyo, pensamos que la voz que nos exhorta a «tomar el rumbo» [compartir el evangelio] es descortés o poco prometedora y no acatamos la que nos exhorta a compartir el único nombre bajo el cielo mediante el cual podamos ser salvos (Hechos 4:12). Pero ¿qué pensarán de mí? Ha llevado a que el nombre de Cristo se quede atorado en la garganta de muchos.
Si creemos en nuestro Rey, no podemos permanecer en silencio. Si nos importan las almas, no podemos quedarnos callados. Si amamos la gloria de nuestro Dios, debemos alzar la voz. No podemos mirar a la familia, a los amigos, ni siquiera a nuestros enemigos con indiferencia.
(Leer o escuchar el artículo [en inglés] aquí.)
Artículos recientes
- Imaginarse al Dios del cielo
- Tener pensamientos llenos de fe
- Tener más perseverancia, 1ª parte
- Esta vida cafeinada
- Persecución en Corinto
- Entregar el amor de Dios
- El llamado a ser discípulos, 3ª parte: La promesa
- Cómo confiar en Dios cuando todo cambia a nuestro alrededor
- Hacer nuestra parte
- El llamado a ser discípulos, 2ª parte: El costo