Calma que se contagia
Max Lucado
¿Cuántos desastres se han evitado porque una persona se negó a sucumbir ante la presión? Se trata del aplomo al que se refiere Pablo cuando afirma: «Que su amabilidad sea evidente a todos. El Señor está cerca. No se inquieten por nada...» (Filipenses 4:5–6; NVI).
El vocablo griego que se traduce como amabilidad describe un temperamento experimentado y maduro. Evoca una actitud adecuada para la situación, es racional y moderada. Esa amabilidad es evidente para todos. Los familiares la detectan. Tus amigos perciben la diferencia. Los colegas se benefician de ella.
Una persona amable es sobria y piensa con claridad. Contagia su calma a los demás y les recuerda: «Dios está al mando». Busquen esa amabilidad. El Señor está cerca, no están solos. Podrán sentir que están solos. Podrán creer que están solos. Pero en ningún momento tendrán que hacer frente a la vida sin ayuda. Dios está cerca. ¡No se inquieten por nada!
Duración del video [en inglés]: 29 minutos.
Artículos recientes
- Regocijémonos en la obra del Señor
- Un llamado a recordar
- Nunca se trató solo del pozo
- Triunfo en épocas de prueba
- La parábola de los dos deudores
- Como renovar la mente y transformar nuestra vida
- Por qué importan los pensamientos
- Cómo hacer discípulos de los nuevos creyentes
- Reflexiones para el Viernes Santo
- La conversión de un procónsul romano