Dos grandes verdades acerca de los tiempos de preparación
Lyn Smith
«La preparación ni se desperdicia ni es ineficaz. Hace dos años Dios me llamó a un ministerio internacional. Esta maestría forma parte de estar mejor preparado y, por tanto, ser más eficiente. La vida tiene ciclos de preparación. Ya sea que se esté en el colegio, empezando un trabajo en un puesto de principiante o limpiando la nariz del bebé, todo es igualmente valioso y Dios se vale de ello. Fortalece nuestro carácter, hace que dependamos más de Él y nos conecta de un modo significativo con los demás. La vida entera es un ministerio.»
(Sigan este enlace para leer el artículo en inglés.)
Artículos recientes
- No te alteres, sé Jesús
- Estamos en esto juntos
- Confraternidad cristiana
- El gran alboroto de Éfeso
- Seguir a nuestro Salvador
- La última sobreviviente del 11 de septiembre rescatada de los escombros afirma que Dios la salvó
- Prioridades eternas
- Superar el cáncer: El Dios que día tras día nos lleva cargados en Sus brazos
- La correcta motivación
- Por qué tu fe importa más de loque crees