Aceptar las etapas de la vida
Recopilación
[Embracing Life’s Seasons]
Como seres humanos, todos tenemos que pasar por muchos cambios en nuestra vida. Contraer matrimonio, tener hijos, crear una empresa o aceptar un nuevo trabajo, perder a seres queridos y demás son todos indicadores de que estamos a punto de atravesar una temporada de transición y cambio.
Los tiempos de cambio y transición pueden ser confusos, abrumadores o sencillamente intimidantes. Las ramificaciones de lo que nos depara el futuro pueden parecer interminables y generar mucha preocupación al no saber lo que va a pasar. Si bien los tiempos de cambio y transición son fuente de inquietud, debemos recordar que Dios tiene nuestro futuro en Sus manos. […] Servimos a un Dios que conoce el principio y el final de todas las cosas.
Recordemos también que Dios camina a nuestro lado mientras atravesamos los numerosos cambios en nuestra vida y es muy consciente de nuestras preocupaciones. Leer Su Palabras es una de las mejores maneras de recordar lo que Dios tiene que decirnos en esos tiempos de cambio y transición. Dios nos ha dejado Su Palabra para ofrecernos paz en los tiempos en que todo está cambiando en nosotros y alrededor de nosotros.
Estos son algunas Escrituras en las que meditar durante periodos de transición y cambio:
«Pues estoy a punto de hacer algo nuevo. ¡Mira, ya he comenzado! ¿No lo ves? Haré un camino a través del desierto; crearé ríos en la tierra árida y baldía» (Isaías 43:19).
«No temas ni te desalientes, porque el propio Señor irá delante de ti. Él estará contigo; no te fallará ni te abandonará» (Deuteronomio 31:8).
«El Señor dice: “Te guiaré por el mejor sendero para tu vida; te aconsejaré y velaré por ti”» (Salmo 32:8).
«Pues nuestras dificultades actuales son pequeñas y no durarán mucho tiempo. Sin embargo, ¡nos producen una gloria que durará para siempre y que es de mucho más peso que las dificultades!» (2 Corintios 4:17).
«Pues Yo te sostengo de tu mano derecha: Yo, el Señor tu Dios. Y te digo: “No tengas miedo, aquí estoy para ayudarte» (Isaías 41:13).
«No se preocupen por nada; en cambio, oren por todo. Díganle a Dios lo que necesitan y denle gracias por todo lo que Él ha hecho. Así experimentarán la paz de Dios, que supera todo lo que podemos entender. La paz de Dios cuidará su corazón y su mente mientras vivan en Cristo Jesús» (Filipenses 4:6-7). Crystal Monroe[1]
Tiempos de transformación
Dios se suele valer de los tiempos de cambio, dificultad y transición para hacer que Su pueblo sea más como Él y entone Sus alabanzas. Una simple verdad sobre las transiciones es que la vida es una gran transición durante la cual Dios nos va transformando para que seamos cada vez más como Cristo (Romanos 8:28-30). Muchos de esos períodos de crecimiento no son agradables. Todo lo contrario. Están repletos de momentos difíciles, donde destacan la perseverancia y la fe que Dios nos brinda. Y al estar con nosotros, acercarse a nosotros y transformarnos, Él nos provee de carácter y esperanza en Él mediante el Espíritu (Romanos 5:3-5). […]
Estas son algunas verdades a las que podemos aferrarnos mientras encontramos esperanza en Jesús, en el Evangelio y en las bondades de Dios cuando todo cambia en nuestra vida.
—Las temporadas de cambio aumentan nuestra confianza en Dios y nuestra capacidad para depender de Él. […] Cosa que no es fácil al aguardar el porvenir, adaptarnos a un nuevo ritmo de vida o saber que todo se encuentra patas arriba. Pero podemos aferrarnos a la verdad de que Dios es digno de confianza y apoyarnos en eso mientras Él fortalece nuestra confianza en Él ante lo desconocido. El hecho de saber que Dios está al control de todo produce paz y dependencia de Su plan y bondad para nuestra vida. […]
—¡Los cambios son el momento ideal para dar gracias a Jesús, el autor y consumador de nuestra fe, quien además nos acompaña a cada paso del camino! Sin importar en qué etapa de la vida nos encontremos, podemos tener la confianza de saber que Dios está con nosotros, nos cuida y nos ofrece perfecta paz. ¡Por ello le damos gracias y entonamos alabanzas!
—La oración es la llave que permite a Dios obrar en esos momentos. Entre tanta espera, incertidumbre y transformación, debemos ofrecer cada momento al Señor en oración, confiar en Su bondad y darles a Sus planes precedencia sobre los nuestros.
—Dios es quien produce en nosotros el mayor sentimiento de plenitud y satisfacción. Esos tiempos nos ponen de rodillas y nos recuerdan que Jesús es lo que anhelamos. Solo lo necesitamos a Él. Nuestra seguridad no depende de una casa, un horario, ciertas comodidades o incluso mecanismos propios de seguridad; sino de nuestro Salvador, quien nos acompaña, nos ama, nos cuida y satisface los más profundos anhelos de nuestro corazón. […]
Contamos con un Dios de demostrada fidelidad, que está con nosotros y que trabaja sin pausa en cada etapa de nuestra vida para transformar y redimir Su creación para que haga eco de Su gloria. Gospel in Everyday[2]
En busca de tesoros
El rey Salomón describió el ciclo de la vida en Eclesiastés 3 cuando expresó que había un tiempo para nacer y un tiempo para morir, tiempos para plantar y tiempos para cosechar, tiempos para intentar y tiempos para desistir, tiempos para guardar y tiempos para botar, tiempos para llorar y tiempos para reír. Inició esa disertación escribiendo: «Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora» (Eclesiastés 3:1).
Todos pasamos por épocas, quemamos etapas, cumplimos ciclos. Algunas las aguardamos con ilusión o las acogemos con gratitud; otras —como pérdidas, tragedias o problemas de salud— no son precisamente de nuestro agrado y no nos dejan gratos recuerdos. Pero todas tienen su lugar en el plan de Dios y sabemos que Dios está trabajando con nosotros y obrando mediante esas situaciones para nuestro bien (Romanos 8:28).
Hay temporadas de grandes exigencias y tiranteces en las que Dios está obrando con la intención de ensanchar nuestro corazón. Temporadas de bendición y temporadas de sequía en que no tenemos claro por qué nos eluden las bendiciones que les llueven a otros. Mediante ese proceso, nos acercamos más a Dios. «Te daré tesoros escondidos en la oscuridad, riquezas secretas. Lo haré para que sepas que Yo soy el Señor, Dios de Israel, el que te llama por tu nombre» (Isaías 45:3).
Si bien no podemos mudar las épocas difíciles, sí podemos buscar tesoros y aprendizajes en cada una de esas etapas, incluso en los momentos de prueba de la vida. Ronan Keane
Confiar en el Dios de todas las etapas
«Yo soy el Señor, y no hay otro. Yo formo la luz y creo las tinieblas; Yo envío los buenos tiempos y los malos. Yo, el Señor, soy el que hace estas cosas» (Isaías 45:6-7).
La vida se compone de etapas. Algunas son hermosas y alegres, llenas de bendiciones y claridad. Otras se sienten oscuras y pesadas, llenas de dolor, incertidumbre y pérdida. En el anterior pasaje, Dios nos recuerda que Él es el Señor de todas las temporadas: de la luz y las tinieblas, de los buenos tiempos y de los malos.
El mundo ofrece toda clase de explicaciones de por qué suceden las cosas: suerte, casualidad, poder humano; pero Dios declara: «Yo soy el Señor, y no hay otro» (Isaías 45:6). No existe rival. Nadie más da forma a la historia ni determina nuestro futuro. Esta verdad nos sirve de ancla al enfrentar las tormentas de la vida.
Dios afirma que Él creó la luz y las tinieblas. La luz es símbolo de alegría, verdad y bendiciones. Las tinieblas suelen representar confusión, pruebas y dificultades. Ambas son realidades de la vida. Las dos están bajo Su dominio. Podemos sentir consuelo al saber que la oscuridad nunca tiene la última palabra, porque incluso en ella, Dios está presente y obrando.
Cuando el profeta Isaías dijo esas palabras, el pueblo de Israel vivía en el exilio. Necesitaban saber que Babilonia y el Imperio persa no tenían el control, Dios lo tenía. Lo mismo ocurre con nosotros. Nuestra vida no es producto del azar o de fuerzas hostiles, sino que procede de un Dios que rige con sabiduría y amor.
Puesto que Dios es soberano de todas las etapas, podemos sentir paz cuando la vida parece caótica. Podemos adorar con confianza, sabiendo que Sus reglas nunca cambian. Podemos afrontar las dificultades con esperanza, sabiendo que Dios saca provecho del dolor.
Las temporadas cambian, pero Dios nunca cambia. Tanto si hoy caminas en la luz como si lo haces en la oscuridad, anímate: el Señor de todas las temporadas te sostiene en Sus manos. Mark Cole[3]
Un propósito para cada temporada
La vida se compone de distintas etapas: algunas agradables, otras dolorosas; unas alegres, otras llenas de dificultades. De la misma manera que tenemos la primavera, el verano, el otoño y el invierno, nosotros también pasamos por diversas temporadas en nuestro recorrido espiritual. El escritor de Eclesiastés nos recuerda que: «Hay una temporada para todo, un tiempo para cada actividad bajo el cielo». Esa verdad nos exhorta a reconocer a Dios como soberano de cada momento de nuestra vida.
Tanto si vives hoy una temporada de abundancia o de escasez, de risas o de lágrimas, de crecimiento o de poda, hay una constante que debe mantenerse: nuestra confianza en Dios. Confiar en Dios en cada temporada es reconocer que Sus tiempos son perfectos, aceptar Sus planes y caminar por fe aun cuando el camino no está claro. Podemos aceptar cada temporada como un designio divino en lugar de un revés, porque sabemos que Dios siempre obra tras bastidores por nuestro bien y para Su gloria. Samuel Arimoro[4]
Publicado en Áncora en enero de 2026.
[1] Crystal Monroe, 10 Scriptures to Meditate on During Seasons of Transition and Change, confidentwomanco.com, 17 de julio de 2022, https://confidentwomanco.com/2022/07/17/10-scriptures-to-meditate-on-during-seasons-of-transition-and-change
[2] The Gospel and Transitions in Life, raisingeverydaydisciples.com, https://raisingeverydaydisciples.com/the-gospel-and-transitions-in-life
[3] Mark Cole, Trusting the God of All Seasons, www.markcole.ca, 29 de septiembre de 2025, https://www.markcole.ca/trusting-the-god-of-all-seasons
[4] Samuel Arimoro, Trusting God in Every Season, samuelarimoro.wordpress.com, 2 de junio de 2025, https://samuelarimoro.wordpress.com/2025/06/02/trusting-god-in-every-season
Artículos recientes
- 5 maneras de convertirse en un mejor seguidor de Cristo por medio de las devociones diarias
- Aceptar las etapas de la vida
- Difundir las buenas nuevas
- ¿Cómo está la salud de tu alma?
- Gracia para el año nuevo
- Una bendición para el Año Nuevo
- Emanuel: Dios con nosotros
- Encuentra la alegría en una Navidad complicada
- Esperanza en Navidad
- La Navidad representa la sabiduría de Dios