Un alma que añora más
Lysa TerKeurst
Todo comenzó el día en que Dios me dijo que regalara mi Biblia.
Estaba extenuada de viajar dando conferencias. Lo que más deseaba era encontrar el asiento que se me había asignado dentro del avión y acomodarme para darme una larga siesta invernal. Imaginen la satisfacción que experimenté al ver que era la única persona de mi fila. Me disponía a cerrar los ojos cuando en el último instante dos pasajeros se aproximaron a mi fila y tomaron asiento.
(Para leer el artículo [en inglés], hagan clic aquí.)
Artículos recientes
- La historia de una relojera que perdonó a sus enemigos
- La historia de Elías
- Cruzar la línea de meta
- 5 maneras de convertirse en un mejor seguidor de Cristo por medio de las devociones diarias
- Aceptar las etapas de la vida
- Difundir las buenas nuevas
- ¿Cómo está la salud de tu alma?
- Gracia para el año nuevo
- Una bendición para el Año Nuevo
- Emanuel: Dios con nosotros