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Septiembre 12, 2022

Su intervención en épocas de decepción

Palabras de Jesús

[Finding His Appointment in Times of Disappointment]

Sé que a veces te cuesta ver por qué motivo permito que sufras desilusiones en tu vida. Sin embargo, apenas acudas a Mí, me des gracias en toda situación y apeles a Mí para que te saque adelante, renovaré tus esperanzas y te recordaré el plan global que he dispuesto para tu vida. Cuando optas por glorificarme en todas las cosas y en todo tiempo, experimentas Mi gracia y Mi fortaleza para socorrerte en la dificultad.

Yo puedo basarme en las cenizas de la decepción para llevarte a conocer mejor Mi gracia y Mi gloria. Al acudir a Mí para que te otorgue Mi gracia y al agradecerme en todo, la voz de la alabanza y la gratitud te transportará hacia la luz de un día más radiante, de esperanzas renovadas.

Para ustedes, Mis hijos, que me conocen y me aman, todas las cosas redundan en bien. Confíen en que Mis caminos son más altos que sus caminos y que en lo que concierne a Mis hijos, Yo hago todas las cosas bien.

Mi Espíritu en ti

Mi amado/a, Yo no te condeno por tus faltas y flaquezas. Tus errores humanos no menguan el amor que tengo por ti. Acuérdate de que te conozco al derecho y al revés. Yo observo cada vez que acudes a Mí y clamas afanosamente para que te brinde Mis respuestas y Mi auxilio. Tu deseo de mejorar, tu voluntad de crecer y cambiar, además del fervor con que rezas y buscas Mi rostro para hallar soluciones personalizadas a tus problemas, no te distancian de Mí; antes te acercan.

Comprendo cuánto deseas hacer lo correcto y lo decepcionado/a que te sientes cuando las cosas no resultan como te hubiera gustado pese a que te esmeraste al máximo. Precisamente por eso me necesitas y por eso te hace falta que Mi Espíritu obre en ti. No tienes en ti las fuerzas para obrar con humildad, amor y sabiduría. Nadie posee dentro de sí fuerzas suficientes, ya que estas provienen de Mi Espíritu que mora en ti. El único modo de poseer tal fuerza es recibirla de Mí.

Peldaños

Puedes tornar en bendición lo que en tu vida parece un lastre. Puedes cambiar lo que parece un estorbo y una fuente de sufrimiento en una conexión más estrecha conmigo y con Mi Espíritu. Puedes transformar tu debilidad en fortaleza. Estas cosas son posibles conmigo si puedes creer.

Esos puntos débiles de tu vida te han mantenido humilde y te han movido a buscarme con apremio, habiéndote sujetado a Mi voluntad y acudido a Mí para encontrar soluciones. Has aprendido a compadecerte de otros que sufren, pues percibes las penas de las personas por las que oras, lloras por los que lloran y te conmueves por los que padecen aflicciones.

Cuando eres consciente de cuánto me necesitas y de lo afanosamente que precisas Mi ayuda para resolver tus problemas, con más afán rezas por los demás. Tus flaquezas y equivocaciones no son sinónimos de fracasos; pueden ser más bien peldaños hacia el progreso y el crecimiento.

Mis huellas

Mi tesoro, sé que abrigas el sincero deseo de seguir Mis huellas y que esa es tu oración. Por tanto, no te sorprendas del agobio y la pesadumbre que te afectarán de vez en cuando mientras experimentas Mi compasión y Mi amor por otras personas.

Yo lloré. Lloré por las cargas e inquietudes. Lloré por las pruebas. Lloré cuando vi a Mis amados tropezar y caer. Lloré y fui movido a compasión por ellos. Lloré dolorosamente; sin embargo, mi dolor me transportó a los amorosos brazos de Mi Padre en las alas de la oración ferviente. Esas dificultades tienen por objeto enseñarte a echar de veras tu carga sobre Mí; y a medida que lo hagas, tu fe crecerá.

Un catalizador

Los sufrimientos, pruebas, angustias o tribulaciones que experimentas pueden servir de catalizadores que propicien una mayor conciencia de Mi presencia y del amor que albergo por ti a fin de que cultives una relación más estrecha conmigo. Ten en tu corazón la certeza de que todas las cosas cooperarán para el bien de Mis hijos que me aman. Recuerda que aun los cabellos de tu cabeza los tengo contados.

Si optas por mantenerte firme en tu fe y dar gracias en todo, experimentarás Mi fuerza y Mi gracia para salir vencedor. Pues esta es la victoria que ha vencido al mundo: tu fe[1].

El sufrimiento y la tribulación suelen ser catalizadores que te acercan a Mí, siempre que busques Mi rostro. Clama a Mí por todo lo que te sucede y necesitas en la vida, y Yo derramaré sobre ti Mi gracia. Yo me valgo de esos sucesos que a menudo equiparas con sufrimientos y tribulaciones para que establezcas una relación más estrecha conmigo. Esos sucesos, aunque no lo parezcan, pueden llegar a ser una bendición, ya que te ponen en una situación en la que puedo verter Mi gracia sobre ti, por medio de la cual llegarás a conocerme más íntimamente y experimentarás Mi gloria.

La gloria

Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra[2]. Si pudieras vislumbrar siquiera una pizca infinitesimal de lo que esto significa no dudarías ni por un instante de Mi accionar en tu vida. Todo poder, toda gloria y majestad están en Mi mano.

Si pudieras atisbar siquiera el glorioso futuro que he preparado para ti no considerarías los periodos de sufrimiento, prueba y tribulación algo a lo que tenerle terror. Me mirarías con ojos de contento y alegría, exclamarías con voz de agradecimiento y hallarías fuerzas. Llegarías así a conocer Mi gloria.

Dame gracias en todo, aun cuando no veas nada positivo en la situación que enfrentas. En tus dificultades y sufrimientos, amor Mío, esfuérzate por conocerme más plenamente que en otros tiempos, de modo que a través de esas pruebas Mi poder y Mi gloria recaigan sobre ti y se afiance tu fe. Fe es la victoria que vence al mundo.

Escogidos y comisionados

No me escogieron ustedes a Mí, sino que Yo los escogí a ustedes y los comisioné para que vayan y den fruto, un fruto que perdure[3]. No obstante, deben tener paciencia y esperar a que se abran las puertas. Entonces, habiendo hecho la voluntad de Dios, recibirán la promesa.

Tengan siempre presente que Yo los amo y velo por ustedes. Mi deseo es que en Mí hallen plena realización y que a medida que se deleitan en Mí experimenten un gozo inefable.

Les tengo reservadas muchas cosas; por tanto, no aflojen. Cuando piensen que ya no pueden seguir, aférrense a Mí y a Mi Palabra, que Yo les proporcionaré las fuerzas, la fe y la paciencia que necesitan. Veo los sacrificios que hacen por Mí, las lágrimas que derraman, y los premiaré por todas las labores de amor que realizan. Así que cobren ánimo y no dejen de creer, pues la respuesta está en camino.

La esperanza y el futuro

Glorifícame y dame gracias en todas las cosas; reposarás así en la esperanza para el futuro que te he prometido. Cuando afrontes sufrimientos, adversidades y desilusiones puedes refugiarte en Mi gracia como vía de escape. Recuerda que prometí darte siempre una vía de escape para que pudieras resistir toda prueba terrenal que se te presente.

Los padecimientos y angustias son peldaños que conducen a Mi gracia y senderos que llevan a la gloria. Yo no permito que pases apuros para que caigas en una profunda fosa sin salida. No permito la decepción para que te encierres tras unos altos muros de pena y de tristeza. Los problemas y las desilusiones pueden acercarte a Mí de tal manera que experimentes Mi poder y Mi fuerza, y Mi gloria descanse en ti.

Todas las cosas que encaras en la vida tienen por objeto estrechar la comunión que gozas conmigo. Te concederé los tesoros de la oscuridad y te revelaré las riquezas ocultas en lugares recónditos para que sepas que Yo soy el Señor tu Dios que te llama por tu nombre[4].

Tus decepciones se transforman en Mis santas intervenciones en cuanto te acercas a Mí y me glorificas en todas las cosas. Todo lo hago bien en lo que a ti respecta, amor Mío, con bondad y ternura y con justicia. En el día en que la justicia descienda y cubra la Tierra te regocijarás por siempre jamás y vivirás en gozo eterno.

Publicado por primera vez en noviembre de 1997. Texto adaptado y publicado de nuevo en septiembre de 2022.


[1] 1 Juan 5:4.

[2] Mateo 28:18.

[3] Juan 15:16 (NVI).

[4] Isaías 45:3.