El cristianismo y la depresión: Es complejo
LaKeisha Fleming
Siempre he sido una persona alegre. Los demás acuden a mí en busca de apoyo moral, o una palabra amable y amorosa. Me alegra animar a los demás con mis palabras. Siendo cristiana, siempre me he enorgullecido de difundir esa alegría y ser un testigo fuerte de Jesús, incluso cuando no es fácil o popular.
Cuando cumplí los 40 años, educaba a mis hijos en casa y, después de años de trabajar en las industrias del cine y la televisión, estaba empezando a tener éxito con mi propia compañía de producción. Y recibí una respuesta quizás a mi oración más íntima y sincera; después de años de intentarlo, me quedé embarazada otra vez.
Sé que es un cliché, pero para mí, la vida no podía ser más estupenda de lo que ya era. Sentí una maravillosa sensación de seguridad y paz, y en ese momento, mi fe se sentía inquebrantable.
Y luego, en un santiamén, me sorprendió una tragedia que no solo puso a prueba mi fe, sino que transformó mi vida para siempre.
(Lee el artículo [en inglés] aquí.)
Artículos recientes
- La historia de Elías
- Cruzar la línea de meta
- 5 maneras de convertirse en un mejor seguidor de Cristo por medio de las devociones diarias
- Aceptar las etapas de la vida
- Difundir las buenas nuevas
- ¿Cómo está la salud de tu alma?
- Gracia para el año nuevo
- Una bendición para el Año Nuevo
- Emanuel: Dios con nosotros
- Encuentra la alegría en una Navidad complicada