Dios está obrando para que no te cueste esperar
Jade Mazarin
La mayoría de los padres estarían de acuerdo en afirmar que a sus hijos no les gusta esperar. Si hay algo que los niños no quieren escuchar es que su mamá les diga: «Ahora no». Puede provocarles ira, frustración e incluso desesperación. Esta «inquietud» que nos hace impacientes, nos sigue a la mayoría hasta la edad adulta. Puede que no respondamos con los mismos arrebatos emocionales que los niños, pero a la mayoría de nosotros todavía nos disgusta esperar lo que queremos.
(Leer el artículo [en inglés] aquí.)
Artículos recientes
- Resiliencia en el otoño de la vida
- Boda y vino
- Se recibió gratuitamente y así se entregó
- Sin lluvia no hay arco iris
- El regalo de esperar a Dios
- Dar el reconocimiento a quien realmente le corresponde
- Camina en paz
- La naturaleza de Dios: Benignidad
- Lo que aprendí al enfrentar la muerte
- Revístanse de mansedumbre