octubre 26, 2026
[Embracing the Journey]
Incluso antes de haber hecho el mundo, Dios nos amó y nos eligió en Cristo […] Dios decidió de antemano adoptarnos como miembros de su familia al acercarnos a sí mismo por medio de Jesucristo. Eso es precisamente lo que Él quería hacer, y le dio gran gusto hacerlo. De manera que alabamos a Dios por la abundante gracia que derramó sobre nosotros, los que pertenecemos a Su Hijo amado. Efesios 1:4–6
El camino de la vida es largo y sinuoso. Sin embargo, Yo estoy contigo en cada curva del camino y en cada montaña. Cada paso que das, cada kilómetro que viajas, estoy contigo y Mi Espíritu vela por ti.
Aunque todavía has de transitar por este camino un poco más, la luz que hallarás al final del mismo será tan reconfortante, bella, y te rodeará de tal forma que te darás cuenta que cada paso del viaje valió la pena con creces. Te amaré por toda la eternidad como te amé antes que fuera creado el mundo y como te amo ahora. Mi amor por ti es desde la eternidad y hasta la eternidad (Salmo 103:17).
Cuando termine este camino y comience uno nuevo, puedes confiar en que me mirarás a Mí, tu amigo más querido y cercano, y me dirás: «Estoy listo para este viaje en el que me muestras el camino». Siempre te guiaré por las sendas de justicia y Mi bondad y misericordia te acompañarán (Salmo 23:3, 6).
Siempre vendré en tu auxilio. Puede que no siempre te libre de los problemas y de los momentos de angustia, pero te daré Mi gracia y fe para continuar. Siempre te bastará Mi gracia (2 Corintios 12:9).
Perspectiva basada en la fe
Por último, hermanos, consideren bien todo lo verdadero, todo lo respetable, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo digno de admiración, en fin, todo lo que sea excelente o merezca elogio. Filipenses 4:8
No siempre puedes escoger las circunstancias que te rodean, pero sí decidir cuál será tu enfoque de la vida. Puedes optar por hablar con fe incluso en medio de las tempestades, y por tener una actitud positiva y concentrarte en lo que es bueno y digno de alabanza. A veces te sentirás triste o con desánimo; o sufrirás dolor, molestias o pérdidas. De todos modos, puedes ser una fuente de ánimo para los que te rodean al tener un enfoque lleno de fe ante los desafíos.
Cada etapa de la vida tiene sus ventajas y desventajas, aunque algunas etapas pueden ser más difíciles que otras. En esos momentos, acércate a Mí con todas tus cargas y problemas; y dedica tiempo a tener comunión conmigo y Mi Palabra. Hallarás fuerzas y gracia, pues soy tu ayuda segura en todo momento de angustia (Salmo 46:1).
Procura concentrarte en lo bueno. Aborda los desafíos con una perspectiva positiva, llena de fe. A diario piensa en todo lo bueno. Piensa y medita en lo que es digno de alabanza. Y habla de lo bueno con los demás para animarlos también.
Amor que se interesa
Un mandamiento nuevo les doy: que se amen los unos a los otros; que como Yo los he amado, así también se amen los unos a los otros. En esto conocerán todos que son Mis discípulos, si se tienen amor los unos a los otros». Juan 13:34,35
Amar es ver a los demás e interesarse por ellos. Amar es brindarse a ellos, ayudarlos y servirles. Amar es expresar palabras de esperanza y no decir palabras que podrían herir. Amar es dedicar un momento en un día ajetreado para dirigir a alguien unas palabras de ánimo. Amar es tender una mano a otro ser humano aun cuando el cansancio te agobie.
Mi amor por ti es eterno. Siempre estoy ahí para ayudarte. A cambio, te pido que ames a otros con Mi amor: un amor que se interesa, que ve a las personas a tu alrededor, que les tiende una mano para manifestarles Mi amor. Al igual que siempre estoy contigo para ayudarte, consolarte y animarte como lo necesites, te pido que pongas atención a las formas en que puedes amar y servir a los que te rodean.
Te amo con la clase de amor que nunca abandona, que no se cansa, ni se rinde. No solo eres Mi discípulo y seguidor, te he llamado Mi amigo (Juan 15:15). Así como los amigos están para ayudarse mutuamente, Yo estoy para ayudarte a ti. Permite que sea tu amigo más íntimo y tu confidente. Deja que Mi Espíritu obre en ti para guiarte de forma que puedas encarnar Mi amor para los demás.
Lo que perdura
Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor nunca deja de ser. 1 Corintios 13:7,8
Deja que Mi amor sea lo que te motive en todo lo que hagas a diario (1 Corintios 16:14). Lo que se haga con Mi amor perdurará. A medida que hables de Mí y entregues Mi amor a los demás, inviertes en la eternidad. A medida que ayudes, animes, apoyes, fortalezcas y muestres Mi amor a los demás por medio de tus actos, cumples Mi llamado de ser embajador de Mi amor y verdad.
Cuando salgas a caminar o te sientes en un banco de un parque, puedes iniciar una conversación y levantar el ánimo a las personas que encuentres, brindándoles Mi amor. Puedes darles folletos con mensajes acerca de Mí, Mi amor y salvación. Puedes orar con alguien que esté pasando apuros. A alguien que piensa que a nadie le importa, puedes mostrarle que no es así, de modo que sepa que Yo lo amo.
Si tienes fuerzas, puedes ofrecer tus servicios en un albergue para los desposeídos, en un hospital, en un orfanato, en una iglesia o fundación de caridad. Invertir tiempo en los demás bien puede rejuvenecer tu espíritu, pues te volveré a dar con una buena medida (Lucas 6:38). Muchísimas personas necesitan Mi amor, no solo los que no me conocen, sino también tus hermanos y hermanas en Mí, que pasan por una época de necesidad. Me valdré de tus palabras afectuosas, acciones bondadosas y tu disposición de llevarles Mi amor. Déjame amar a los demás por medio de ti.
Mi obra silenciosa
Aun en la vejez, cuando ya peinen canas, Yo seré el mismo, Yo los sostendré. Yo los hice y cuidaré de ustedes; los sostendré y los libraré. Isaías 46:4
Estoy contigo en todo momento de la vida, y he prometido sostenerte incluso en la vejez. Estos son nuestros años sosegados juntos, criatura Mía, en los que obro silenciosamente dentro de ti. Estos son los años en que tu fuerza física empieza a pasar a un segundo plano y tu fuerza espiritual puede crecer y prosperar. Es un tiempo especial para que te acerques más a Mí y reflexiones y medites, un tiempo que no se ve exigido por la presión de los quehaceres de otras épocas.
No puedes llevar contigo tus posesiones materiales cuando pases a la otra vida, pero te llevarás la sabiduría y experiencia que hayas adquirido en esta vida. Lo que hayas aprendido en la Tierra es parte de ti y de tu recorrido. Así pues, ven a Mí, preséntame tus preguntas y deja que sane tus heridas. Busca respuestas en Mi Palabra y deja que la exposición de Mi Palabra te dé entendimiento y alumbre el camino delante de ti (Salmo 119:130).
El hecho de contar con ese tiempo para estrechar tu relación con tu Creador es una recompensa, no es un castigo. Aunque te lamentas de la debilidad inherente a tu condición y de tu incapacidad de hacer todo lo que solías hacer, Yo veo la belleza de tu espíritu cuando se ve atraído hacia Mí. Al aminorarse la marcha de tu vida, te acercas más a Mí y Mi Palabra te habla al corazón con mayor claridad. Acepta estos momentos, pues son parte de Mi plan para predisponerte para la otra vida.
Publicado por primera vez en enero de 2008. Adaptado y publicado de nuevo en octubre de 2026.
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