Podemos aprender de nuestros errores

octubre 13, 2026

Recopilación

[We Can Learn from Mistakes]

Todos los pastores cometen errores; todos los pastores sufren reveses. Los errores son parte de la vida. Y por desgracia, también lo son los pecados. Ni siquiera un pastor está exento de Romanos 3:23: «Todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios».

Nadie es perfecto.

La diferencia entre los líderes que tienen éxito y los que no, no es que la gente exitosa no afronte derrotas. La diferencia es que los líderes exitosos aprenden de sus errores.

Hace años escuché una historia sobre un joven que le preguntó a un ejecutivo:

—¿Cuál es el secreto del éxito?

El ejecutivo respondió:

—Para tener éxito hay que tomar las decisiones correctas.

—¿Cómo me aseguro de tomar las decisiones correctas?

—Con experiencia.

—¿Y cómo adquiere uno experiencia?

—Cometiendo errores.

Siempre le decía a mi personal en Saddleback que consideraran el fracaso como una lección. Cometimos más errores que aciertos. ¡Eso significa que contaba con un equipo muy cualificado!

Pero lo importante fue que no teníamos miedo de admitir nuestros errores y aprender de ellos. Para tener éxito hay que fracasar. Pero lo esencial es lo siguiente: debemos aprender de los fracasos.

Un buen ejemplo de alguien que aprendió del fracaso se encuentra en Josué 7. Después de la gran victoria de los israelitas en Jericó, llegaron al pequeño pueblo de Hai.

Los israelitas acababan de tomar la ciudad más grande y fortificada del país, y habían conseguido una rotunda victoria militar. Se les subió a la cabeza y abusaron de la gracia de Dios. Josué envió solo unos 3.000 soldados al pueblo para capturarlo, y sus soldados fueron derrotados.

Pero observen cómo respondió Josué. Se arrojó al suelo y rezó, y Dios le dijo que tenía que ocuparse de un problema en la comunidad. Un hombre llamado Acán había tomado unos despojos de guerra cuando Dios les había dicho claramente que no lo hicieran; todo el campamento estaba sufriendo a causa del pecado de Acán.

Dios le dijo a Josué que actuara, y eso fue exactamente lo que hizo. Josué podría haber defendido a Acán y haberse negado a enfrentar su pecado. En cambio, admitió que Israel había pecado en el campamento.

Permitió que la derrota lo encaminara; es la señal de un gran líder.

Lo que distingue a un líder es la disposición a reconocer: «Me equivoqué. Cometí un error.»

¿Pero sabes qué es mejor que aprender de tus errores? Aprender de los errores ajenos. Es de sabios aprender de la experiencia, pero es aún más sabio aprender de las experiencias de los demás. No tenemos tiempo para cometer todos los errores nosotros mismos.

Pase lo que pase, deja que tus derrotas te corrijan y aprende de los errores de los demás para que no tengas que cometer todos los errores tú mismo. Rick Warren1

*

Cuando yo era niña, mi madre tenía siempre una pila de ropa para remendar junto a la máquina de coser. La mayor parte era mía y de mis hermanos. Los sábados por la mañana ella arreglaba pacientemente aquellas prendas. Tengo muchos recuerdos de cuando me sentaba a su lado y ella me enseñaba los rudimentos de la costura y a hacer vestidos para mis muñecas. Pero lo más importante que me enseñó fue un día en que me dijo: «La vida es como los remiendos que hago todas las semanas. Cuando algo sale mal, hay que repararlo; y si algo se rompe, hay que remendarlo, y así nos las vamos arreglando.»

En efecto, con los años me fui dando cuenta de que la vida no siempre es como una prenda nueva. A veces se rasga, o se descose, o se cae un botón. Pero como me enseñó mi mamá, no queda otra que hacer un nuevo intento, o disculparse y tratar de enmendar el error que hemos cometido, y perdonar los ajenos, y ayudar a los demás a salir de sus líos.

Proverbios 27:6 dice: «Leales son las heridas que causa el que ama, pero falsos los besos del que aborrece». La primera vez que leí eso me quedé atónita. Pensaba que la amistad era decir solamente cosas positivas, y nunca criticar ni corregir a nadie. Pero me di cuenta de que podía beneficiarme de un buen regaño de alguien que sé que me quiere, de amigos bienintencionados, de mi marido, mis hermanos y hermanas y mis propios hijos ya adultos.

He aprendido que para madurar espiritualmente necesitamos aportes de aquí y de allá, y que debemos escuchar los buenos consejos y considerarlos con detenimiento en lugar de rechazarlos por orgullo. También podemos aconsejar a nuestros seres queridos para que no sigan por caminos que sabemos por experiencia que solamente los llevarán a la derrota y la desilusión.

Cuando vamos conduciendo es mucho más fácil ver las luces de los demás autos que las del nuestro. Lo mismo se aplica a nuestros defectos y debilidades. Los amigos fieles nos ayudan a tomar conciencia de esas cosas y mejorar. Así vamos madurando espiritualmente y nos convertimos más en lo que Dios sabe que somos capaces de ser. Además con el tiempo nos sentimos más felices y realizados, como cuando uno aprueba los exámenes en el colegio y pasa al siguiente curso.

Por eso, cuando algo te salga mal, no te hundas en la desesperación. Siempre se puede mejorar. A Dios le encanta darnos una segunda oportunidad. Lo importante es aprender de nuestros errores, pasar de curso y seguir adelante. Recuerda que cuando algo se rasga, normalmente puede remendarse. Rosane Pereira

*

¿Alguna vez has metido la pata? Ya sabes... ¿la has fastidiado de verdad?

Te tengo una gran noticia: no importa lo que hayas hecho, a quién hayas decepcionado u ofendido, Jesús está deseoso de perdonarte. No solo eso, Él quiere ayudarte a cumplir el propósito de tu vida. […]

Cuando cometes un pecado, ACÉRCATE a Dios, no te alejes de Él. A Dios no le sorprende que peques. No se deja intimidar por tus errores. De hecho, Él quiere apoyarte y estar a tu lado cuando cometes un pecado. A través de Jesús, podemos ser perdonados por nuestros errores.

En la Biblia, hay un relato que describe a Dios. Es el del «hijo pródigo». En ese relato, un hijo le pide su herencia a su padre y la malgasta siguiendo un estilo de vida descontrolado. Después de perderlo todo, el hijo regresa a la casa del padre. Cuando el padre lo ve venir, corre hacia él y le devuelve su lugar en la familia.

Cuando te acercas a Dios después de pecar, Dios corre hacia ti. No te rechaza. No se enoja y nunca se agota Su capacidad de perdonar. Cuando metes la pata, lo mejor es acudir a Dios. No te alejes de Él. […]

Cuando cometes un pecado, recuerda quién eres. Los versículos bíblicos sobre los errores enseñan que Dios no te define por tu mayor error. De hecho, la Biblia dice que Él ni siquiera recuerda tu peor error.

Así que tú tampoco deberías dejar que tu pecado te defina. Hay una diferencia entre tu comportamiento y tu identidad.

Has sido elegido, perdonado, eres puro y amado. Eres un hijo o hija de Dios. Dios te creo a propósito y con un propósito. Lo que hacemos no puede cambiar nuestra identidad. […]

Gracias a Jesús, nuestros errores pasados están perdonados. Perdonados de verdad. Es increíble lo mucho que Dios nos ama y hasta dónde está dispuesto a llegar para liberarnos de la mancha del pecado y de los errores del pasado. [...]

«Si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad» (1 Juan 1:9).

«Cuanto está lejos el oriente del occidente, hizo alejar de nosotros nuestras rebeliones» (Salmo 103:12). […]

En 1 Juan 1:8 leemos que no podemos afirmar que no tengamos pecados ni cometamos errores. Debemos ser francos con nosotros mismos y con Dios acerca de nuestros errores. Y cuando confesamos nuestros pecados a Dios, Él es rápido para perdonar. […]

La mejor manera de aprender de tus errores es poner en práctica la Palabra de Dios. ¿Qué dice la Biblia sobre los errores? Confiesa, arrepiéntete y aprende cómo quiere Jesús que nos comportemos. Estudia las escrituras y llévalas a la práctica en tu vida.

Cuando cometemos errores, acercarnos a Dios es lo mejor y lo más seguro. No tenemos que escondernos de Él avergonzados. Él te está buscando, quiere tener una relación contigo y quiere arreglar lo que está mal. askaboutmyfaith.com2

Publicado en Áncora en octubre de 2026.


1 Rick Warren, Learn from Failure, pastors.com, https://www.pastors.com/free-resources/learn-from-failure

2 4 Things You Need to Do When You Mess Up, askaboutmyfaith.com, https://www.askaboutmyfaith.com/blogs/when-you-mess-up

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