Prioridades eternas

septiembre 10, 2026

Recopilación

[Eternal Priorities]

El Sermón del Monte incluye muchas de las enseñanzas de Jesús más famosas, como esta: «No acumulen para sí tesoros en la tierra, donde la polilla y el óxido destruyen, y donde los ladrones se meten a robar. Más bien, acumulen para sí tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el óxido carcomen, ni los ladrones se meten a robar. Porque donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón» (Mateo 6:19–21). […]

Así pues, ¿qué deberíamos hacer? Deberíamos acumular tesoros en el Cielo. […] Jesús dice: «Porque donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón», lo que significa que centraremos nuestra vida en lo que valoramos más. Si priorizamos las cosas equivocadas, se descarrilará nuestra vida. Si damos prioridad a las cosas correctas, nuestra vida permanecerá en los pasos transformadores de nuestro Redentor resucitado. […]

Como discípulo de Jesús, reflexiona sobre lo que más valoras. Reflexiona también sobre la cruda realidad de que cuando cesen los latidos de tu corazón, tus cosas también desaparecerán. El verdadero compromiso con el Rey significa verdadero compromiso con Su Reino. Hace más de seiscientos años Juan Crisóstomo escribió algo que podría haberse escrito la semana pasada:

«Solo somos huéspedes temporales en la Tierra. Reconocemos que las casas en las que vivimos sirven solo como hostales en el camino hacia la vida eterna. No buscamos paz ni seguridad en los muros materiales que nos rodean ni en el techo sobre nuestra cabeza. Más bien, queremos rodearnos de un muro de gracia divina; y miramos hacia arriba, al Cielo, como nuestro techo. Y los muebles de nuestra vida deberían ser las buenas obras, que se llevan a cabo en un espíritu de amor»1.

Tengamos hambre y sed de los eternos caminos de Dios. A los ojos del mundo distraído y obsesionado por el brillo, puede ser que no seamos más grandes o mejores, pero sin duda somos bienaventurados. Matthew Ruttan2

Las cosas que son importantes para la eternidad

Tu amor y servicio a Dios, tus sacrificios al llevar el evangelio a los demás, y el amor y compasión que manifiestas a otros, son inversiones en tu futuro eterno. Acumulas tesoros en el Cielo (Mateo 6:19,20).

Lo que hacemos en esta vida terrenal —nuestra relación con el Señor, discipulado, fidelidad a la Palabra de Dios, el servicio a Él y a los demás, los actos de amor— son inversiones para la eternidad. La vida que llevamos, las decisiones que tomamos, el bien que hacemos, el amor que manifestamos a los demás… todo lo que hacemos con amor y al servicio de Dios y de los demás importa.

En el libro de Apocalipsis leemos: «Y oí una voz que me decía desde el cielo: “Escribe: ‘Bienaventurados de aquí en adelante los muertos que mueren en el Señor’. Sí, dice el Espíritu, descansarán de sus trabajos, porque sus obras con ellos siguen”» (Apocalipsis 14:13).

Aunque cada uno de nosotros por ser cristiano ha recibido el regalo de la salvación por la gracia de Dios, todos tendremos que dar cuenta de nuestra vida, y seremos recompensados dependiendo de lo que hayamos hecho en nuestra vida terrenal. «Todos nosotros debemos comparecer ante el tribunal de Cristo, para que cada uno sea recompensado por sus hechos estando en el cuerpo, de acuerdo con lo que hizo, sea bueno o sea malo» (2 Corintios 5:10).

Por eso, cualesquiera que sean nuestras circunstancias actuales, es importante no perder de vista que por ser cristianos se nos insta a acumular tesoros en el Cielo. Puede resultar difícil mantenerse enfocado en ese objetivo cuando nos presionan las preocupaciones de esta vida o cuando luchamos para llegar a fin de mes. Sin embargo, a veces es provechoso recordar que cuando invertimos en el reino de Dios acumulamos tesoros en el Cielo, y que el Señor ha prometido premiar a Sus hijos por todo lo que den a Él y a los demás.

Los cristianos hemos recibido el don de la vida eterna por medio de Jesús. El don de la salvación que Dios nos concede nos garantiza vida eterna en Su presencia. Importa lo que hacemos en la Tierra y dónde ponemos nuestros tesoros. La forma en que vivimos nuestra fe hoy es muy importante, al igual que las decisiones que tomamos, a medida que nos centramos en la eternidad y en las cosas que perdurarán más allá de lo temporal de esta vida.

Tener presente esta verdad nos ayuda a determinar qué es lo importante y a defender la ética y los valores cristianos según los cuales estamos llamados a vivir. Debe servirnos de guía para las decisiones que tomamos, ya que Dios nos llama a modelar nuestra vida según Su Palabra; la cual nos enseña a dar prioridad a nuestra relación con Él, como primer y grande mandamiento, y a amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos (Mateo 22:37–39). Al hacerlo, estamos construyendo para la eternidad, invirtiendo en las cosas que realmente importan y que no se desvanecerán ni se deteriorarán. Peter Amsterdam

Jesús es nuestro tesoro

Cuando Jesús es nuestro tesoro, dedicamos nuestros recursos —nuestro dinero, nuestro tiempo, nuestros talentos— a Su obra en este mundo. La motivación que nos impulsa a hacer lo que hacemos es importante (1 Corintios 10:31). Pablo alienta a los siervos diciéndoles que Dios tiene una recompensa eterna para los que están motivados para servir a Cristo: «Hagan lo que hagan, trabajen de buena gana, como para el Señor y no como para nadie en este mundo, conscientes de que el Señor los recompensará con la herencia. Ustedes sirven a Cristo el Señor» (Colosenses 3:23,24).

Cuando vivimos abnegadamente por la causa de Jesús o lo servimos al servir al cuerpo de Cristo, acumulamos un tesoro en el Cielo. Incluso los actos de servicio aparentemente pequeños no pasan desapercibidos para Dios. «Y quien dé siquiera un vaso de agua fresca a uno de estos pequeños por tratarse de uno de Mis discípulos, les aseguro que no perderá su recompensa» (Mateo 10:42). […]

El Señor será fiel y nos recompensará por el servicio que le prestemos (Hebreos 6:10). […] Los tesoros que esperan a los hijos de Dios superarán con creces cualquier problema, inconveniente o persecución que podamos enfrentar (Romanos 8:18). Got Questions3

Transferencia de riqueza

En mi página de Facebook alguien me hizo esta pregunta sobre la naturaleza de los tesoros en el Cielo: «¿Qué significa eso de acumular tesoros en el Cielo? ¡¿Cuáles son los tesoros que estamos acumulando?!»

El término griego que se traduce como «tesoros» o «riquezas» en Mateo 6 normalmente significa «riqueza acumulada en forma de dinero, joyas u otros objetos de valor». Eso es exactamente lo que los discípulos de Cristo habrían pensado de inmediato: riqueza tangible, valores, activos valiosos.

Es verdad que cuando Jesús habla de los tesoros en el Cielo, no sabemos con exactitud la forma de esos tesoros. Los tesoros en el Cielo podrían ser materiales o de naturaleza espiritual, pero de todos modos son recompensas reales, importantes para el pueblo de Dios que da generosamente.

En Mateo 6, Jesús nos dice que pasemos nuestra riqueza de un lugar a otro. Al morir, los tesoros terrenales ya no serán nuestros, pero la riqueza que pasemos al Cielo será nuestra para siempre.

Dios también nos dará recompensas eternas por hacer buenas obras (Efesios 6:8; Romanos 2:6, 10), ser perseverantes bajo la persecución (Lucas 6:22,23), manifestar compasión a los necesitados (Lucas 14:13,14), y tratar a nuestros enemigos con bondad (Lucas 6:35).

Se nos dice que «los santos del Altísimo recibirán el reino y poseerán el reino para siempre, por los siglos de los siglos» (Daniel 7:18). ¿Qué es el reino? La Tierra. En la Nueva Tierra, los hijos de Dios reinarán con Cristo (Apocalipsis 20:6). A los siervos fieles los pondrá «a cargo de mucho más» (Mateo 25:21–23). […] Entonces, los tesoros en el Cielo sin duda incluirán las recompensas que Dios otorga a Sus hijos fieles al confiarles puestos directivos en proporción a su servicio en la Tierra (Lucas 19:12–19).

Una vez que comprendemos lo que el Cielo es en realidad y lo que será, podemos empezar a entender lo que Cristo quiso decir cuando habló de acumular tesoros allí. Randy Alcorn4

Publicado en Áncora en septiembre de 2026.


1 On Living Simply: The Golden Voice of John Chrysostom, comp. Robert Van de Weyer (Liguori Publications, 1996), 11.

2 Matthew Ruttan, What Did Jesus Mean When He Said to Store Up Treasures in Heaven? ca.thegospelcoalition.org, 22 de noviembre de 2021, https://ca.thegospelcoalition.org/article/what-did-jesus-mean-when-he-said-to-store-up-treasures-in-heaven.

3 «¿Cómo podemos acumular tesoros en el cielo?», gotquestions.org, https://www.gotquestions.org/Espanol/tesoros-en-el-cielo.html.

4 Randy Alcorn, What Are Treasures in Heaven? epm.org, 2 de diciembre de 2024, https://www.epm.org/resources/2024/Dec/2/treasures-heaven.

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