No te angusties

agosto 4, 2026

Recopilación

[Do Not Be Dismayed]

Después de que una amiga me contara algo que le pesaba en el corazón, busqué en la Biblia un versículo que pudiera aplicarse a la profunda desilusión que actualmente muchos experimentamos, y recordé uno de los versículos citados con mayor frecuencia: «Así que no temas, porque Yo estoy contigo; no te angusties, porque Yo soy tu Dios. Te fortaleceré y te ayudaré; te sostendré con la diestra de Mi justicia» (Isaías 41:10).

A ese le siguió Josué 1:9: «¿No te he mandado que te esfuerces y seas valiente? No temas ni desmayes, porque el Señor tu Dios estará contigo dondequiera que vayas».

Pensé en la palabra «angustia», en la sensación de preocupación, tristeza, temor o decepción por algún suceso desagradable o inesperado.

Estar angustiada o decepcionada significa que me siento alterada, preocupada o desanimada debido a una situación o un hecho desagradable. En muchos casos, describe una reacción emocional de infelicidad, inquietud o ansiedad en respuesta a malas noticias o problemas inesperados. Por ejemplo, alguien puede estar angustiado o afligido por la traición de un amigo o por un súbito cambio de planes que trae decepción o preocupación.

Consternación, desilusión, traición, sentirse descorazonados. Supongo que hay muchas cosas por las que podemos estar angustiados, decepcionados o consternados: personas, el mundo, las acciones de otros, nuestras propias carencias, grandes pérdidas. Es posible que por eso el Señor nos dice que no nos angustiemos, y da Su razón: «Yo soy tu Dios». Nada más está a la altura. Nada más resiste. Nada más perdura. Nadie, ni valores, ni promesas, ni las mejores intenciones. Solo Dios. Y frente a los tropiezos, heridas, maldad y todas las otras cosas, Él promete fortalecernos, ayudarnos y sostenernos.

Después recordé otro versículo: «Echa sobre el Señor tu carga, y Él te sustentará; Él nunca permitirá que el justo sea sacudido» (Salmo 55:22).

A veces parece que las cargas se hacen cada vez más pesadas últimamente, aunque creo que no hay diferencia para el Señor ni para Su capacidad de sostenernos. Y a medida que soltamos las preocupaciones que son demasiado pesadas para nosotros y las ponemos en Sus manos capaces, Él puede hacer que nuestro corazón se mantenga firme.

Amado Jesús, te pido que nos des la gracia, la paz y las fuerzas que necesitamos para hoy y para cada día. Amén.  Julie Vasquez

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La promesa de Dios «te fortaleceré» contiene más significado del que parece a simple vista. En el hebreo original, el verbo traducido como «fortalecer» implica hacer a alguien cada vez más fuerte; significa crecer y desarrollarse; prevalecer; tener o mostrar valor; sujetar, asir y retener. Dios era consciente de las debilidades de Su pueblo; aprovechó todo lo que formaba parte de su experiencia personal y de su camino de fe para infundirles fuerza y valor. […]

Ese mismo poder imponente […] sigue estando a nuestra disposición hoy en día a través de una relación con Jesucristo (Filipenses 4:13). Si hemos nacido del Espíritu de Dios, Jesús es nuestra fuente de fortaleza para superar las pruebas y tentaciones de esta vida (Juan 16:33; 1 Juan 5:4). […]

Algunos días, los creyentes pueden sentirse […] abandonados, rechazados, desanimados, solos y temerosos. Si hoy necesitas la fortaleza de Dios, recuerda Su garantía reconfortante: «No temas, porque Yo estoy contigo. No tengas miedo, porque Yo soy tu Dios. Te fortaleceré, y también te ayudaré. También te sustentaré con la diestra de Mi justicia» (Isaías 41:10).  Got Questions1

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A la madre se le llenaron los ojos de lágrimas al enterarse de que no podía volver al quirófano con su hijita de edad preescolar. Como enfermera del quirófano de la niña, hice todo lo posible por tranquilizar a la madre y asegurarle que cuidaría de su hija lo mejor posible.

Me tomé muy en serio mi cometido y cuidé de su hija como si fuera mía. […]

Mientras pensaba en cómo se sentiría la madre en la sala de espera, me preguntaba si ella conocía a Dios y Sus promesas en Isaías 41:10: «Así que no temas, porque Yo estoy contigo; no te angusties, porque Yo soy tu Dios. Te fortaleceré y te ayudaré; te sostendré con la diestra de Mi justicia».

Mientras yo tenía el honor de sostener de la mano a su hija en el quirófano, ella tuvo la oportunidad de sentirse fortalecida, ayudada y sostenida por la mano de Dios. Si aún no conocía a Dios, oré para que llegara a conocerlo.

En las Escrituras Dios nos recuerda las formas en las que nos cuida y está presente en cada situación:

Primera de Pedro 5:7 nos anima: «Depositen en Él toda ansiedad, porque Él cuida de ustedes».

Filipenses 4:6,7 dice: «No se preocupen por nada; más bien, en toda ocasión, con oración y ruego, presenten sus peticiones a Dios y denle gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, cuidará sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús.»

Amiga, ya sea que hoy estés preocupada por tu hijo, tu carrera, un conflicto o una situación, no temas ni te angusties. Escucha las palabras de consuelo que te dirige Dios para que no estés ansiosa. Sin embargo, si lo estás, coloca en manos de Dios esa ansiedad. Pídele que te ayude a entrar con confianza en cada lugar y a enfrentar toda situación con calma en tu corazón, sabiendo que Él está contigo. Aquel cuya paz sobrepasa todo entendimiento te sostiene con la diestra de Su justicia.

Amado Dios, gracias porque estás conmigo y por la paz que me das en toda situación. Ayúdame a ser plenamente consciente de Tu presencia, que la acepte y que me sienta segura en ella. Tu Palabra me sostiene y sé que estoy en buenas manos. En el nombre de Jesús, amén.  Tracie Braylock2

*

—¡Mira, tía Amy, mira!

Mi sobrina había subido a lo alto de una plataforma del parque de juegos y se quedó saludándome emocionada.

—¡Vaya! ¡Bien por ti! —exclamé.

Me acerqué hasta que la tuve al alcance de la mano y le dije:

—Salta hacia mí.

Soltó una risita y saltó desde la plataforma hasta mis brazos. Le di unas vueltas y reímos juntas. Luego la dejé en el suelo, y salió corriendo hacia los aspersores de otra zona del parque.

Unos minutos más tarde la vi subir con sus amiguitas por la escalera de un pequeño tobogán. Dudaba. Le daba un poco de miedo bajar, así que volví a tenderle la mano.

—¡Ven, que yo te recibo!

—¡Pero, tía Amy! ¿Y si me dejas caer? ¿Y si me caigo?

Me reí.

—Pero, cariño, antes confiaste en mí para que te pillara. Sabes que no te dejaré caer.

Saltó y la pillé.

Me reí entre dientes mientras todos se iban corriendo a jugar de nuevo. Pensé: «Qué extraña combinación de reacciones: primero sin miedo, y después con vacilación y dudas».

Pero entonces el Señor me habló al corazón: «¿No eres así conmigo a veces? ¿Cuántas veces atajé tu caída? ¿Cuántas veces confiaste en Mí y saltaste al vacío, y te llevé a un lugar seguro y mejor? Aun así, por momentos sigues dudando. A veces me suplicas que no te deje caer. ¿Acaso alguna vez te dejé caer?»

Acudieron a mi memoria versículos bíblicos sobre la continua fidelidad del Señor pese a nuestra desconfianza o temor, a saber: «Y aunque no seamos fieles, Cristo permanece fiel; porque Él jamás rompe Su promesa» (2 Timoteo 2:13). «No se turbe su corazón ni tenga miedo» (Juan 14:27). «No temas, porque Yo estoy contigo. No tengas miedo, porque Yo soy tu Dios. Te fortaleceré, y también te ayudaré. También te sustentaré con la diestra de Mi justicia» (Isaías 41:10).

Mi falta de confianza nunca llevó a Dios a serme infiel. Mis temores nunca debilitarán Sus manos. Él me ha pedido que dé muchos pasos de fe por Él; pero por muy nerviosa que me sintiera, cuando salté, Él siempre me agarró.

¡Da el salto!, que Él evitará tu caída.  Amy Joy Mizrany

Publicado en Áncora en agosto de 2026.


1 «¿Qué significa que Dios te fortalecerá (Isaías 41:10)?» GotQuestions.org, https://www.gotquestions.org/Espanol/Dios-te-fortalecera.html

2 Tracie Braylock, «Estás en buenas manos», proverbs31.org, 3 de enero de 2025, https://proverbs31.org/es/lee/devocionales/texto-completo/2025/01/03/estas-en-buenas-manos

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