Llegar a ser más como Jesús

mayo 5, 2026

Recopilación

[Becoming More Christlike]

El deseo de Dios para todos los que lo conocen es que lleguemos a ser más como Cristo. Eso se logra al aumentar primero nuestro conocimiento de Cristo. […]

Por supuesto, únicamente con el conocimiento no se logrará tener un carácter semejante al de Cristo. El conocimiento que obtenemos de la Palabra de Dios debe impactar nuestro corazón y convencernos de la necesidad de obedecer lo que hemos aprendido. Romanos 12:1–2 nos dice categóricamente que el proceso de llenar nuestra mente con el conocimiento de Dios no solo nos acerca a la semejanza con Cristo, sino que la obediencia a ese conocimiento hace que estemos en consonancia con la perfecta voluntad de Dios. […]

La consecuencia natural de conocer y obedecer a Dios es que Él se hace cada vez más grande, mientras que nosotros nos hacemos cada vez más pequeños, a medida que le cedemos el control de nuestra vida. Así como Juan el Bautista sabía que «es necesario que Él [Jesús] crezca, y que yo disminuya» (Juan 3:30), así el cristiano crece para reflejar más de Cristo y menos de su propia naturaleza. […]

Es importante comprender que para llegar a ser más como Cristo hay que recibirlo como Salvador de nuestros pecados. Luego, aumenta nuestro conocimiento de Dios al leer la Biblia a diario, al estudiarla y al obedecer lo que dice.  GotQuestions.org1

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Si buscamos ser más como Cristo, tenemos que izar nuestras velas. ¿Cómo se hace eso? En parte lo logramos haciendo lo que contribuya a cultivar en nosotros el carácter cristiano, y concentrándonos en actitudes y acciones concretas que dispongan adecuadamente nuestras velas para aprovechar el viento del Espíritu, que nos impulsará hasta nuestro destino. En la práctica, volvernos más como Cristo significa alterar ciertos aspectos de nuestra personalidad actual, y es un cambio que cuesta. Requiere voluntad y disciplina. De todos modos, está claro que vale la pena dejarse empujar por el viento de Dios, sea cual sea el costo.

Se necesita trabajar seriamente para modelar nuestra personalidad y aplicar las enseñanzas de Jesús y del Nuevo Testamento. A lo largo de los evangelios, Jesús habló del reino de Dios, al que a veces se refirió como el reino de los Cielos. Enseñó que el reino es tanto futuro como presente. Vivir en el reino ahora mismo significa dejar que Dios gobierne y reine en nuestra vida, reconociéndolo y honrándolo como Creador. Es conducirnos de una manera que lo honre y lo glorifique, esforzándonos al máximo por ajustar nuestra vida a Sus palabras en las Escrituras.

Para ser más como Cristo, para que el reino ocupe un lugar más central en nuestra vida, tenemos que hacer un esfuerzo por alinear nuestra conducta, decisiones, acciones y espíritu con Dios y Su Palabra. Eso significa despojarnos de algunos aspectos de nuestra persona y nuestro carácter y vestirnos de cualidades de Jesús. Significa cultivar los frutos del Espíritu Santo: amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y templanza (Gálatas 5:22,23). Cuando hacemos nuestra parte e izamos las velas, nos volvemos más como Cristo.  Peter Amsterdam

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Nos parecemos a las personas con las que pasamos más tiempo. Si quieres parecerte más a Cristo, empieza por pasar más tiempo con Él. Habla con Él en oración. Lee Su Palabra. Pasa tiempo con quienes viven como Jesús. Al hacerlo, lo conocerás mejor y te parecerás más a Él, lo que hará que tengas más confianza en tu fe.

A medida que nos vamos pareciendo más a Cristo, nos vamos transformando a Su imagen. Y esto se consigue mediante la renovación de nuestra mente (Romanos 12:2). Una magnífica manera de renovar nuestra mente es meditar en la Palabra de Dios que ya está escrita, la Biblia (Salmo 1:1–3; Romanos 10:17) y someternos a Su Palabra viviente, Jesús (Juan 1:1). Podemos pedirle a Dios que haga que Su Palabra cobre vida para nosotros: «Abre mis ojos, para que vea las maravillas de Tu ley» (Salmo 119:18). Cuando pasamos tiempo estudiando la Palabra de Dios y en oración, teniendo comunión con Él, llegamos a reconocer Su voz: «Mis ovejas oyen Mi voz; Yo las conozco y me siguen. Yo les doy vida eterna y jamás perecerán, y nadie las arrebatará de Mi mano» (Juan 10:27,28).

Ser más maduros espiritualmente, afianzarnos cada vez más en nuestra fe, es una señal de que nos estamos pareciendo más a Cristo. El apóstol Pablo habla de este concepto en Efesios 4:11–16. (V. también Efesios 4:17–24; 2 Pedro 3:17–18.) […]

Llegamos a ser más como Cristo al renunciar a nuestra vida por amor a Él. En palabras de Juan el Bautista: «Es necesario que Él crezca, y que yo disminuya» (Juan 3:30). […] Para llegar a ser más como Cristo es necesario buscar el conocimiento de Dios y obedecer activamente Sus mandamientos y Sus instrucciones (Santiago 1:22). […] Es obra del Espíritu Santo en nuestra vida. Cuando nos salvamos, el Espíritu Santo viene a morar en nuestro corazón y empieza a transformarnos conforme a la imagen de Cristo (Romanos 8:29,30). El proceso dura toda la vida y termina cuando estamos con Jesús en el Cielo. […] Pablo escribió en Filipenses 1:6: «Estoy convencido precisamente de esto: que el que comenzó en ustedes la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Cristo Jesús».  CompellingTruth.org2

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Varias veces, cuando necesitaba un disfraz para ir a una fiesta, escribí en etiquetas los nombres de amistades que iban a esa fiesta y luego las pegué sobre una camiseta negra. Me ponía un pasamontañas negro y así completaba mi disfraz de «ladrona de identidades».

Es un disfraz divertido, pero no tanto en la vida real. Todos queremos ser conocidos por quiénes somos: alguien con una personalidad única y habilidades especiales. Dios nos creó para que fuéramos así: únicos.

Sin embargo, cuando me disfrazo de «ladrona de identidades», cada persona representada en mi camiseta tiene algo que secretamente me gustaría tener. […] Pero fracaso estrepitosamente cuando trato de volver a dibujar mi vida para que se parezca a la de otras personas. La razón es que necesito ser yo, como Dios diseñó que fuera.

A la única persona que Dios quiere que imite es a Él. «Por lo tanto, imiten a Dios en todo lo que hagan porque ustedes son Sus hijos queridos» (Efesios 5:1).

El registro de la creación de Génesis capítulo 1 dice que Dios hizo a las personas a Su imagen. Sin embargo, el pecado nos ha estropeado. Aunque de todos modos estamos hechos a imagen de Dios, nuestra misión como cristianos en proceso de crecimiento es volver a transformarnos a Su imagen y semejanza, a semejanza de Cristo, a través de la santificación y nuestra imitación de Dios.

Pablo, el escritor de la epístola a los Efesios, enumera lo que deberíamos imitar de Dios: Su camino de amor y verdad, Su santidad, bondad y justicia (Efesios 5:2–8). […]

Tal vez admiremos cualidades que alguien tiene y que las veamos como superiores a las nuestras. Sin embargo, nuestra mejor estrategia es seguir el ejemplo del único ser humano perfecto: Jesucristo. Su vida nos enseña los rasgos de carácter y comportamientos que son más importantes. Nos indica cómo centrar nuestra vida en torno a una perspectiva eterna y vivir conforme a los conceptos de amor, santidad, pureza y justicia basados en nuestra fe y confianza en Dios.

Si Jesús es el mejor ejemplo de todos, ¿por qué querríamos parecernos a ninguna otra persona? […]

Señor, quiero estar tan enamorada de Ti que mi deseo sea llegar a ser como Tú y como nadie más. Te ruego que me ayudes a conocerte mejor. Lo pido en el nombre de Jesús, amén.  Karen Wingate3

Publicado en Áncora en mayo de 2026.


1 How can I become more like Christ? GotQuestions.org, https://www.gotquestions.org/more-like-Christ.html

2 «¿Cómo puedo parecerme más a Cristo?» CompellingTruth.org, https://www.compellingtruth.org/Espanol/parecerme-a-Cristo.html

3 Karen Wingate, «Asumir la identidad de Cristo», Proverbs 31, 18 de octubre de 2023, https://proverbs31.org/es/lee/devocionales/texto-completo/2023/10/18/asumir-la-identidad-de-cristo

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