noviembre 27, 2025
[Thankful … No Matter What]
Sean agradecidos en toda circunstancia, pues esta es la voluntad de Dios para ustedes, los que pertenecen a Cristo Jesús. 1 Tesalonicenses 5:18
¿Estás agradecido, pase lo que pase? Pensemos en un hombre que tenía todas las razones para estar resentido, pero no lo estaba.
Sabía que los siguientes pasos en el corredor tal vez serían los de los guardias que lo llevarían a su ejecución. Su cama era el piso duro y frío de piedra en una celda húmeda, oscura y estrecha. Transcurrió una hora cuando quedó libre de la constante irritación de las cadenas y el dolor de las esposas de hierro que le cortaban las muñecas y las piernas.
Separado de amigos, acusado injustamente, tratado con brutalidad. Si una persona tenía derecho a quejarse era él, languideciendo, casi olvidado en una dura prisión romana. En vez de quejarse, ¡de sus labios salieron palabras de alabanza y agradecimiento!
Aquel hombre era el apóstol Pablo, que aprendió el significado del verdadero agradecimiento, incluso en medio de gran adversidad. Tiempo atrás, cuando había estado encarcelado en Roma, Pablo escribió: «Canten y alaben al Señor con el corazón, dando siempre gracias a Dios el Padre por todo, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo» (Efesios 5:19,20).
Piensa en ello: Siempre dar gracias por todo, ¡sean cuales sean las circunstancias! Para el apóstol Pablo, el agradecimiento no era una celebración que se hace una vez al año, sino una realidad cotidiana que transformó su vida y lo convirtió en una persona alegre en toda situación. Agradecer a Dios por todas Sus bendiciones debería ser una de las marcas más distintivas del creyente en Jesucristo. […]
En el mundo antiguo, la lepra era una enfermedad terrible. Los que la padecían quedaban desfigurados de manera irremediable, y permanentemente aislados de la sociedad normal. Sin excepción, todos los leprosos anhelaban algo: sanarse.
Un día, a las afueras de una aldea, diez leprosos se acercaron a Jesús, rogándole a gritos que los sanara. En un instante, Él les devolvió a todos la salud por completo; pero solo uno volvió a darle las gracias. Los demás se fueron sin decir una palabra de agradecimiento, con la mente preocupada solo por ellos mismos; se apoderaba de ellos un espíritu de ingratitud.
También en la actualidad la ingratitud y la falta de agradecimiento son demasiado comunes. […] La amabilidad es despreciada. Subestimamos la ayuda que otros nos brindan. Sobre todo, no damos gracias a Dios por Sus bendiciones. […]
Una de las acusaciones de la Biblia contra la humanidad rebelde es que «a pesar de haber conocido a Dios, no lo glorificaron como a Dios ni le dieron gracias» (Romanos 1:21). Un corazón ingrato es frío hacia Dios e indiferente a Su misericordia y amor. Es un corazón que ha olvidado lo mucho que dependemos de Dios para todo.
De un extremo a otro de la Biblia, recibimos el mandamiento de ser agradecidos. En realidad, el agradecimiento es lo que de manera natural sale de un corazón que está en sintonía con Dios. El salmista declaró: «Canten al Señor con acción de gracias» (Salmo 147:7). Pablo escribió: «Sean agradecidos» (Colosenses 3:15). Un espíritu agradecido siempre es lo que distingue a un cristiano alegre. Billy Graham1
Practicar la gratitud
Cada uno de nosotros es receptor del amor y los cuidados de Dios. Cultivar una actitud agradecida para con Él nos lleva a tener esa misma actitud para con la vida y lo que nos depara. Cuando hacemos un alto y miramos a nuestro alrededor, cuando observamos las aves, las flores, el verdor, y reflexionamos sobre las cosas que disfrutamos —el amor que sentimos y que expresamos a los demás, nuestros hijos, nuestras experiencias—, nos damos cuenta de que nos sobran motivos para estar agradecidos. No es de sorprenderse que la gratitud sea un tema recurrente en la Biblia.
La gratitud nos lleva a prestar atención a todas las maravillas de que gozamos y no tanto a lo que creemos que nos falta o que todavía no hemos recibido. Al reconocer lo mucho que tenemos y pensar en esa abundancia con actitud agradecida se nos abre la puerta para recibir más bendiciones de Dios.
Algo que me ha ayudado a cultivar la gratitud es escribir un diario de agradecimiento. Me encanta, porque me sirve para recordar lo que Dios ha hecho por mí, las muchas alegrías que tengo, las oraciones respondidas, las victorias alcanzadas y lo que Él ha obrado en la vida de mis seres queridos. Me hace tomar conciencia de que Dios participa en mi vida, y eso me motiva a amarlo y darle aún más las gracias.
Ahora le recomiendo a todo el mundo que escriba un diario de agradecimiento. Si lo haces, te darás cuenta de lo especial que es cada día y de que cada cosita es maravillosa. Al detenerte a nombrarlas, verás que las aprecias mucho más. Además, son recordatorios de la bondad de Dios cuando enfrentamos desafíos, y eso nos da renovadas esperanzas para el futuro. Peter Amsterdam
La eficacia de una actitud de agradecimiento
En nuestro mundo, es fácil ser consumidos por nuestros desafíos y dificultades. A menudo ansiamos más, anhelamos lo que no tenemos en vez de apreciar las bendiciones ya presentes en nuestra vida. A veces, incluso en medio del ajetreo de la vida, eso sucede.
El año pasado me encontraba así. Mi salud física empeoró después de salir de una temporada difícil. Estuve con dolor crónico y movilidad limitada. Ya no eran accesibles para mí los lugares donde mi gratitud se elevaba, la alegría florecía y la presencia de Dios era fuerte.
Surgió una nueva versión de mí de la que no me enorgullezco. Solo veía lo que estaba mal, no únicamente en lo que me rodeaba, sino en las personas. Me sentía distante de Dios. La alegría se esfumó en el aire. ¿Alguna vez te has encontrado en esa situación? […]
Mediante la práctica de la gratitud podemos cambiar nuestra atención de la carencia a la abundancia, de la desesperación a la esperanza. Entonces empezamos a ver que, incluso en medio de las dificultades, todavía hay mucho que agradecer.
Cuando practicamos la gratitud, preparamos la mente para buscar los aspectos positivos de nuestra vida cotidiana. En vez de pensar en lo que nos falta o en lo que no va bien, dirigimos la atención a lo que tenemos y a lo que va bien. Ese cambio de actitud nos ayuda a cultivar la satisfacción y apreciar el momento presente. […]
La gratitud es más que solo decir «gracias» a Dios por las cosas buenas que hay en nuestro camino. Es una manera de vivir, un reconocimiento constante de Sus bendiciones abundantes en lo grande y lo pequeño. Es una actitud que impregna nuestros pensamientos, palabras y acciones, que moldea cómo vemos el mundo. Cuando cultivamos una actitud de gratitud, nos volvemos conscientes de las incontables formas en que Jesús obra en nuestra vida, incluso en medio de los desafíos y las dificultades.
Mediante el agradecimiento, cultivamos nuestra relación con Dios. A medida que buscamos razones para estar agradecidos, nuestro corazón se pone en sintonía con Su presencia y amor por nosotros. Por medio de la gratitud podemos disfrutar la satisfacción de saber que Dios nos ama incondicionalmente, que es un Dios al que le importamos mucho.
Empezamos a ver Su mano en toda situación, entendemos que incluso en momentos de dolor o incertidumbre, Él obra para nuestro bien. Esta práctica profundiza nuestra confianza en Él y fortalece nuestra fe, permitiéndonos acercarnos más a Su corazón. Reflexionar en nuestras bendiciones del pasado, recordar las incontables veces en que Dios proveyó para nosotros, nos protegió y nos ayudó a superar los desafíos. […]
Cultivar un corazón agradecido puede ayudarnos a acercarnos más a Dios y descubrir una mayor alegría. A medida que expresamos nuestro agradecimiento a Dios, creamos un espacio sagrado en nuestro interior, lo que permite que Dios entre y obre maravillas en nuestra vida. Desde la perspectiva de la gratitud, vemos las bendiciones que nos rodean, incluso en medio de los desafíos. Esta práctica invita a la presencia de Dios en cada momento, lo que aumenta nuestra alegría. Maree Dee2
Oración para hoy
Gracias, Jesús, por la vida que me has dado. Gracias por traerme a este mundo y hacerme el mayor de los regalos: que te pueda conocer y amar. No me lo gané a pulso, no tuve que hacer nada en particular. Simplemente me pediste que lo aceptara. No sabes cuánto te lo agradezco, Jesús, porque no me lo merecía.
Me has dado todos estos años de vida. Ha habido altibajos, pero gracias a todo ello aprendí a confiar en Ti. Por fin he comprendido que lo haces todo bien. Cada año de mi vida está en Tus manos, del mismo modo que conoces cada día, cada hora, cada minuto y cada segundo. Amén.
Publicado en Áncora en noviembre de 2025.
1 Billy Graham, How to Be Thankful in All Things, sitio web BGEA, 22 de noviembre de 2024, https://billygraham.org/articles/how-to-be-thankful-in-all-things
2 Maree Dee, How a Grateful Heart Helps You Embrace the Wait Well, sitio web Embracing the Unexpected, 3 de diciembre de 2021, https://www.embracingtheunexpected.com/grateful-heart-helps-embrace-wait-well/
Copyright © 2025 The Family International